Trump amenaza con aranceles si México no cumple con el Tratado de Aguas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reavivado las tensiones diplomáticas con México al amenazar con imponer un arancel adicional del 5% a las importaciones mexicanas si el gobierno mexicano no cumple con la entrega de agua estipulada en el Tratado de Aguas de 1944. Este tratado regula la distribución de los recursos hídricos de los ríos Bravo, Colorado y Tijuana entre ambos países.

Trump, a través de una publicación en su plataforma Truth Social, exigió que México libere inmediatamente al menos 200,000 acre-pies de agua antes del 31 de diciembre, argumentando que esta cantidad es crucial para los agricultores de Texas, quienes han sufrido debido a la escasez de agua. Según el mandatario, México debe más de 800,000 acre-pies de agua acumulados por no cumplir con el acuerdo durante los últimos cinco años.

Esta amenaza se suma a una serie de medidas agresivas que Trump ha tomado contra algunos de los principales socios comerciales de Estados Unidos. En el pasado reciente, ha aumentado los aranceles a productos canadienses del 25% al 35%, lo que refleja su política de presión para renegociar tratados que considera desfavorables para su país.

En México, la situación del agua no es menos complicada. El noreste del país, y en particular el estado de Nuevo León, enfrenta una severa escasez de agua debido a prolongadas sequías. Esto ha dificultado el cumplimiento cabal del Tratado de 1944, que obliga a México a entregar 431 millones de metros cúbicos de agua anualmente a Estados Unidos.

La nueva Ley del Aguas en México, que regula el uso y distribución del agua a nivel nacional, ha coincidido temporalmente con la amenaza de Trump, generando una reflexión sobre la gestión del recurso hídrico por parte del gobierno mexicano. Se ha señalado que el Estado mexicano parece monopolizar el control del agua, lo que ha generado críticas sobre su capacidad para gestionar eficientemente este recurso vital.

El conflicto por el agua entre México y Estados Unidos es un tema complejo que involucra no solo obligaciones internacionales, sino también consideraciones sociales, económicas y políticas internas. La presión de Trump para que México cumpla con la entrega de agua antes del fin de año añade una capa adicional de urgencia a un problema que ya es crítico en varias regiones de México.

Ante esta situación, el gobierno mexicano se enfrenta al reto de equilibrar sus compromisos internacionales con las necesidades internas de agua, buscando soluciones que eviten una escalada de tensiones comerciales con Estados Unidos, que podrían tener graves repercusiones económicas.