6 mil mujeres marchan en Cuernavaca exigiendo justicia y seguridad
Cuernavaca se tiñe de morado: mujeres exigen justicia en el 8M
El pasado 8 de marzo, cerca de 6 mil mujeres, adolescentes y niñas se congregaron en las calles de Cuernavaca, Morelos, como parte de la manifestación conocida como #MareaMorada. La marcha, que conmemoró el Día Internacional de la Mujer, se enfocó en exigir justicia y poner fin a la violencia de género en una entidad que ha registrado 18 feminicidios en los primeros meses del 2026.
El recorrido inició en la glorieta de Tlaltenango y concluyó en el zócalo de Cuernavaca. Durante la marcha, las participantes portaron pancartas y corearon consignas que demandaban seguridad y el fin de la impunidad. La periodista Verónica Bacaz destacó el impacto visual y auditivo de la manifestación, que resonó especialmente a través de las voces jóvenes de estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
La marcha también fue un acto de memoria y denuncia por las recientes muertes violentas de Kimberly Ramos Beltrán y Karol Toledo Gómez, dos estudiantes de la UAEM cuyos feminicidios han conmocionado a la comunidad morelense. La presencia de madres que han sufrido la violencia vicaria añadió un tono de dolor y solidaridad al evento, mientras compartían sus experiencias y exigían justicia.
Un llamado a los poderes del estado
En consonancia con las manifestaciones que se llevaron a cabo en todo el país, las participantes en Cuernavaca condenaron la falta de acción del Estado, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Criticaron la negación del acceso a la justicia para las familias de las víctimas de feminicidio, la renuencia a despenalizar el aborto y la lentitud en los procesos de violencia vicaria.
La movilización, a pesar de su carácter pacífico, vio la intervención del bloque negro, que realizó pintas en edificios públicos y una iglesia católica, exigiendo justicia y visibilizando su descontento ante un Palacio de Gobierno amurallado.
Un movimiento nacional
La marcha en Cuernavaca fue parte de un movimiento nacional donde millones de mujeres salieron a las calles de decenas de ciudades en México. Madres, hijas, abuelas y estudiantes unieron sus voces a las de madres buscadoras, reclamando justicia por las que ya no están y demandando un cambio estructural para acabar con la violencia machista.
El clamor por justicia y seguridad es un recordatorio urgente de la necesidad de actuar frente a la creciente violencia de género en el país. Las mujeres de Cuernavaca y de México continúan levantando la voz, exigiendo que se respeten sus derechos y que los casos de feminicidio no queden impunes.