Agricultores liberan carretera Pénjamo-La Piedad tras acuerdos

La carretera federal 90, en el tramo que conecta Pénjamo con La Piedad, fue reabierta este martes 7 de abril de 2026, después de más de 24 horas de bloqueo por parte de un grupo de aproximadamente 100 agricultores. Este grupo, que incluyó al Frente Nacional para el Rescate del Campo (FNRCM) y transportistas de la Asociación Nacional de Transportistas de Carga (ANTAC), buscaba respuestas a sus demandas tras un diálogo exitoso con las autoridades estatales y federales.

El bloqueo, que comenzó el lunes 6 de abril a la altura de la comunidad de Laguna Larga de Cortés, formó parte de un paro nacional que se extendió a al menos 11 estados de la república. Los manifestantes utilizaron tractores, camiones y vehículos particulares para cerrar la vía, lo que generó largas filas de tráileres y autos varados, afectando gravemente la circulación en ambos sentidos.

Logros del diálogo

Entre los acuerdos alcanzados, se discutió el precio de garantía de los granos, especialmente el trigo y el maíz. Los agricultores argumentaron que los costos de producción superaban sus ganancias, lo que hacía inviable su actividad. En respuesta, las autoridades se comprometieron a revisar y ajustar estos precios para asegurar la sostenibilidad del sector agrícola.

Por su parte, los transportistas consiguieron el compromiso de reforzar la vigilancia de la Guardia Nacional en la zona, debido al aumento de robos y extorsiones que han afectado su operativa. Además, el paro incluyó la crítica a la corrupción en la adjudicación de contratos logísticos, destacando el caso de la empresa Soluciones Logísticas Inteligentes, cuyos costos elevados han incrementado el precio de producción de maíz y frijol.

Reacciones y perspectivas

Los agricultores calificaron de reprobable la situación de corrupción y exigieron transparencia en las licitaciones, buscando reducir los gastos innecesarios que afectan la economía del campo. A pesar de la liberación de la carretera, un pequeño grupo de manifestantes aún permanece en el acotamiento, como medida de presión para asegurar el cumplimiento de los compromisos acordados.

Este evento pone de manifiesto la tensión entre los sectores agrícola y logístico, y la necesidad de políticas que promuevan la transparencia y una distribución justa de recursos para el desarrollo del campo mexicano.