Transportistas suspenden bloqueos y denuncian represión

La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) ha decidido suspender temporalmente los bloqueos en diversas carreteras del país, tras denunciar actos de represión por parte de las autoridades en estados como Tlaxcala, Veracruz y Chihuahua. Las movilizaciones, que inicialmente habían sido convocadas de manera indefinida, buscaban visibilizar la inseguridad que enfrentan los transportistas en las carreteras, así como exigir condiciones laborales justas y precios razonables para los combustibles.

El pasado lunes, los transportistas, junto con agricultores, iniciaron bloqueos en al menos cinco estados, a pesar de haber sido convocados en 20 entidades. La presión ejercida por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien convocó a una mesa de diálogo con los líderes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (Fnrcm) y la ANTAC, ha llevado a estos grupos a levantar temporalmente su protesta.

Jeannet Chumacero, vicepresidenta de comunicación de ANTAC, informó que los transportistas decidieron asistir a la reunión programada con el gobierno federal para abordar sus demandas. Sin embargo, la organización ha dejado claro su descontento ante la respuesta violenta de las autoridades en los mencionados estados, donde, según denuncias, se registraron detenciones y agresiones contra manifestantes pacíficos.

En un comunicado difundido en redes sociales, ANTAC expresó: “No salimos a pedir privilegios, salimos a exigir lo más básico: poder trabajar sin miedo a no volver a casa”. La organización denunció que los transportistas enfrentan constantes robos, agresiones, desapariciones y homicidios en las carreteras, y criticó al Estado por responder con violencia a sus legítimas demandas de seguridad.

David Esteves Gamboa, presidente de ANTAC, manifestó que la situación de inseguridad no solo es atribuible al crimen organizado, sino también a una respuesta gubernamental inadecuada que prioriza la represión sobre la protección. La organización reiteró que sus demandas son de carácter moral y esenciales para la supervivencia de miles de trabajadores del transporte.

Por ahora, los transportistas han optado por el diálogo, pero han advertido que seguirán presionando por el cumplimiento de sus exigencias, que incluyen seguridad en las carreteras, condiciones justas para operar y precios justos de los combustibles. La ANTAC ha enfatizado que la violencia y la represión no deben ser la respuesta a sus peticiones de justicia y seguridad.