Trump amenaza con despedir a Powell si no abandona la Fed

El escenario político en Estados Unidos se intensifica con la reciente amenaza del presidente Donald Trump de despedir a Jerome Powell, actual presidente de la Reserva Federal (Fed), si no deja su puesto tras el final de su mandato en mayo. Trump ha manifestado su intención de hacer esto en una entrevista con Fox Business, donde declaró: “Tendré que despedirlo, si no se va a tiempo. Me he contenido de despedirlo. He querido hacerlo, pero odio ser controversial”.

La tensión se centra no solo en la continuidad de Powell, sino también en el proceso de sucesión dentro de la Fed. Kevin Warsh, el candidato preferido por Trump para suceder a Powell, se encuentra en el ojo del huracán debido a su considerable fortuna personal, lo que lo convertiría en el presidente más rico en la historia de la Fed, algo que ha generado controversia.

El mandato de Powell como presidente de la Fed concluye el 15 de mayo, sin embargo, podría continuar como miembro de la Junta de Gobernadores hasta 2028. Trump ha expresado su descontento con la posibilidad de que Powell permanezca en el banco central, incluso si no se le confirma un sucesor antes de esa fecha. Esto ha generado dudas sobre si el presidente tiene realmente la autoridad para destituir a un miembro de la Junta de Gobernadores.

Paralelamente, una investigación del Departamento de Justicia sobre el sobrecosto en la renovación de la sede del banco central ha sido apoyada por Trump, quien sugirió que esto podría deberse a “incompetencia, corrupción o ambas cosas”. Powell ha rechazado estas acusaciones, calificándolas de “pretexto” y defendiendo la independencia de la política monetaria del banco central.

El proceso de confirmación de Warsh también enfrenta obstáculos, ya que el senador Thom Tillis ha prometido bloquear su candidatura mientras continúe la investigación contra Powell. Este enfrentamiento ha complicado un proceso de transición que tradicionalmente ha sido fluido, causando una mayor presión dentro del gobierno de Trump.

En medio de este clima de incertidumbre, la política económica de Estados Unidos se mantiene en un estado de espera, con la Casa Blanca presionando para una bajada agresiva de las tasas de interés, algo que Powell ha manejado con cautela. La situación sigue siendo delicada, y el desenlace podría tener implicaciones significativas para la política monetaria del país.