Trump cancela negociaciones y exige acuerdo directo con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido cancelar el vuelo de su equipo negociador que se dirigía a Omán para reunirse con representantes de Irán. La razón principal de esta decisión fue la insatisfacción de Trump con el borrador inicial del acuerdo propuesto por Irán, liderado por Mojtabá Jameneí. El mandatario estadounidense dejó claro que no permitirá que su equipo realice largos viajes de 15 horas para discutir términos que no considera aceptables. En lugar de ello, Trump ha optado por manejar las negociaciones de manera telefónica hasta que Irán ceda en los puntos clave que demanda Estados Unidos.
Trump expresó su postura a través de redes sociales, afirmando que su administración tiene la ventaja estratégica en este momento de tensión. Según indicó, si Irán desea dialogar, simplemente debe realizar una llamada telefónica. Esta declaración llega en un contexto de incertidumbre, tras el fracaso de las conversaciones de alto nivel que se habían iniciado previamente entre Estados Unidos e Irán.
Las negociaciones que se realizarían en Pakistán se han visto suspendidas, ya que los principales diplomáticos de Irán abandonaron Islamabad y los enviados de Trump no se presentaron tras recibir la orden de no viajar. Este evento ha generado dudas entre los funcionarios iraníes sobre la seriedad de Estados Unidos en alcanzar una solución pacífica, especialmente después de que las fuerzas estadounidenses bloquearan puertos iraníes como respuesta al control iraní del estrecho de Ormuz.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchí, había regresado a Teherán para consultas y se esperaba que volviera a Islamabad después de su visita a Omán. En sus encuentros con autoridades paquistaníes, Araqchí presentó un marco que considera viable para poner fin al conflicto con Estados Unidos, aunque falta ver si la administración de Trump está realmente comprometida con la vía diplomática.
Desde que Mojtabá Jameneí asumió el liderazgo supremo tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, las tensiones entre ambos países han aumentado. La administración Trump insiste en que la pelota está ahora en el tejado de Irán y que cualquier avance en las negociaciones dependerá de la disposición iraní a aceptar los términos estadounidenses.