República Dominicana no firma declaración en cumbre de Barcelona
El Gobierno de la República Dominicana aclaró que su participación en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada en Barcelona y encabezada por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, fue únicamente en calidad de invitado, sin haber suscrito ninguna declaración conjunta. El ministro de Justicia dominicano, Antoliano Peralta, explicó que la asistencia de su país se centró en abordar los desafíos de la desinformación digital, un fenómeno de gran impacto a nivel global.
A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, Peralta señaló que la invitación a la cumbre fue para un encuentro internacional de apoyo a la democracia, y no para respaldar resoluciones específicas. La cumbre también contó con la participación de líderes de México, Colombia, Sudáfrica y Uruguay, con quienes se discutió la necesidad de una reforma integral de la ONU para mejorar su representatividad y capacidad de respuesta ante amenazas autoritarias y conflictos armados.
Por otro lado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también asistió a la cumbre, donde compartió una fotografía con líderes influyentes de la región como Gustavo Petro de Colombia, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil y Yamandú Orsi de Uruguay. Sheinbaum destacó en sus redes sociales la importancia de la unidad entre los países latinoamericanos con el mensaje: “¡Viva América Latina!”. Este gesto simboliza no solo una unidad simbólica, sino también el posicionamiento de México como un actor clave en el escenario regional frente a los desafíos globales.
La participación de Sheinbaum en la cumbre también sirvió para evidenciar la superación de tensiones diplomáticas previas entre México y España, sugiriendo un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales. Además, propuso a México como sede de la próxima cumbre en 2027, lo que subraya el interés del país en seguir influyendo en el ámbito internacional.
La cumbre en Barcelona se convierte así en un punto de encuentro para discutir temas críticos como la defensa de la democracia, la reforma de instituciones internacionales y la cooperación regional. Mientras República Dominicana se mantiene como observador de estos procesos, países como México buscan fortalecer su papel en el panorama global, equilibrando intereses diplomáticos y regionales.