México aprueba reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas

La Cámara de Diputados de México ha declarado constitucional la reforma que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Esta iniciativa, aprobada previamente por senadores y mayoritariamente por los congresos estatales, representa un avance significativo hacia la modernización del mercado laboral mexicano.

Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, anunció que la reforma recibió el respaldo de la mayoría de las legislaturas estatales, lo que permitió emitir la declaratoria correspondiente. La propuesta fue enviada al Senado para completar el proceso legislativo y cumplir con los efectos constitucionales requeridos.

Esta reforma modifica las fracciones IV y XI del Apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. La reducción de la jornada se implementará de forma escalonada, comenzando en 2027 con 46 horas semanales, disminuyendo a 44 en 2028, 42 en 2029, y alcanzando las 40 horas en 2030.

El proceso de aprobación contó con el apoyo de 22 congresos estatales, incluyendo los de Baja California, Colima, Michoacán, y la Ciudad de México, entre otros. Este respaldo refleja un amplio consenso en torno a la necesidad de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores mexicanos.

Uno de los aspectos más destacados de esta reforma es que, aunque reduce las horas laborales, no establece la obligatoriedad de dos días de descanso semanal. Sin embargo, garantiza al menos un día de descanso con salario íntegro por cada seis días trabajados, consolidando un derecho laboral básico que anteriormente carecía de un respaldo constitucional directo.

La secretaria de la Mesa Directiva del Senado, Mariela Gutiérrez, subrayó la importancia de esta reforma, que busca equilibrar la productividad con el bienestar de los trabajadores, al tiempo que alinea a México con las tendencias globales en materia de derechos laborales.

La reforma no solo busca incrementar la calidad de vida de los trabajadores, sino también mejorar la competitividad y la eficiencia en el entorno laboral, favoreciendo un equilibrio entre la vida personal y profesional. Este cambio legislativo es visto como un paso hacia adelante en la promoción de un entorno laboral más justo y equitativo.