Taxistas bloquean el AICM: exigencias y operativos en marcha
El 11 de marzo, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se convirtió en el escenario de un bloqueo por parte de agrupaciones de taxistas. Estos manifestantes cerraron el acceso a las Terminales 1 y 2 del aeropuerto, exigiendo que se cumpla estrictamente la prohibición de operar transporte por aplicaciones como Uber y Didi dentro de las áreas federales. Esta medida, según los taxistas, busca proteger su fuente de empleo frente a lo que consideran competencia desleal.
En respuesta a estas manifestaciones, se han implementado operativos de vigilancia por parte de la Guardia Nacional, cuyo objetivo es inhibir la presencia de transporte no autorizado en las instalaciones del AICM. El Grupo Aeroportuario Marina (GAM) informó que se han llevado a cabo reuniones con 11 agrupaciones de taxistas para revisar las condiciones en las que operan y establecer nuevas disposiciones que regulen el transporte en el aeropuerto.
Contexto del conflicto
Este conflicto surge en un momento crucial para el país, a meses de la Copa del Mundo y de cara a la Semana Santa, eventos que incrementarán significativamente el flujo de turistas. Se estima la llegada de 5.5 millones de visitantes, lo que podría generar una crisis de movilidad en la Ciudad de México debido a la saturación en las terminales aéreas y el tráfico común de la capital.
Pablo Casa Liás, analista aeroportuario, ha advertido sobre la posible crisis caótica que podría desatarse en el espacio aéreo de la ciudad durante el evento mundialista, lo que se sumaría al actual caos de movilidad por el conflicto entre taxistas y servicios de aplicación.
Postura de la Guardia Nacional
La Guardia Nacional ha dejado clara su postura al afirmar que las plataformas de transporte como Uber no tienen permiso para operar en las inmediaciones del AICM. Esto ha generado tensiones entre los conductores de estas aplicaciones y las autoridades, quienes han sido acusados de realizar detenciones arbitrarias.
Las autoridades aeroportuarias buscan una solución a largo plazo que permita regular de manera efectiva el transporte en el aeropuerto, garantizando así un servicio seguro y ordenado tanto para los usuarios como para los operadores de transporte.
En conclusión, el bloqueo de taxistas en el AICM refleja un problema más amplio relacionado con la regulación del transporte en zonas federales, lo que ha generado un debate sobre la competencia justa y la necesidad de una infraestructura adecuada para manejar el creciente flujo de turistas que se espera en los próximos meses.