Israel intensifica ataques a Beirut y amenaza con ocupar el sur de Líbano
En medio de crecientes tensiones en el Medio Oriente, Israel ha intensificado sus ataques contra el centro de Beirut, extendiendo su ofensiva más allá de los barrios chiitas al corazón de la capital libanesa. Esta acción forma parte de un esfuerzo del gobierno israelí para presionar a las autoridades libanesas a que desarmen a la guerrilla proiraní de Hezbolá.
El Ejército israelí ordenó este jueves la evacuación de una zona en el centro de Beirut, una advertencia sin precedentes desde que comenzaron sus ataques en respuesta a la reanudación del lanzamiento de cohetes desde Líbano hacia el norte de Israel. Según un mensaje divulgado por el portavoz del Ejército israelí en árabe, Avichay Adraee, el objetivo del ataque era un edificio cercano a la Universidad Sant Joseph, en el barrio de Bashura.
Adraee advirtió a los residentes a alejarse del área en un radio de 300 metros, afirmando que se encontraban cerca de una instalación de Hezbolá. Minutos después de esta advertencia, comenzaron los ataques aéreos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han declarado que su objetivo es la infraestructura de Hezbolá y han amenazado con ocupar el sur de Líbano si no se toma acción para desarmar al grupo respaldado por Irán. Esta ofensiva ha generado alarma internacional y ha llevado a un aumento significativo en las tensiones regionales.
Simultáneamente, las FDI han lanzado una nueva ‘gran oleada de ataques’ contra Teherán, apuntando a la infraestructura del régimen iraní, incluyendo puestos de control y soldados de la unidad paramilitar Basij en la capital iraní. Estas acciones son parte de una respuesta a los recientes ataques de Hezbolá, que según el grupo, buscan vengar la muerte de un líder supremo iraní.
La situación en Líbano es cada vez más crítica, con el gobierno libanés enfrentando presiones internas y externas. Los ataques israelíes han alcanzado áreas clave en Beirut, incluyendo un edificio a solo un kilómetro de la sede del gobierno libanés, el Gran Serail.
A medida que la situación se desarrolla, la comunidad internacional observa con preocupación, instando a todas las partes a evitar una escalada que pueda llevar a un conflicto mayor en la región.