Sheinbaum presenta Plan B tras rechazo a su reforma electoral
En un esfuerzo por reconfigurar su estrategia política tras el rechazo de la reforma electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el lunes 12 de marzo su ‘Plan B’. El objetivo central de esta nueva propuesta es la reducción de privilegios en el uso del gasto público y el fortalecimiento de los mecanismos de participación ciudadana.
Un revés en la Cámara de Diputados
El 11 de marzo, la reforma electoral inicial fue desechada al obtener solo 259 votos a favor, lejos de los 334 necesarios para su aprobación en la Cámara de Diputados. A pesar del respaldo del partido oficialista Morena, la propuesta no logró el apoyo del Partido del Trabajo (PT) ni del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), ambos aliados del Gobierno.
Detalles del Plan B
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que el ‘Plan B’ busca disminuir los privilegios que persisten en los congresos locales y en los municipios. Además, se propone fortalecer la consulta popular como un mecanismo clave para la toma de decisiones políticas.
La reunión en el salón Tesorería de Palacio Nacional congregó a líderes de Morena, PT y PVEM, entre ellos Manuel Velasco, Arturo Escobar, Ricardo Monreal, Ignacio Mier, Benjamín Robles y Geovanna Bañuelos. Sheinbaum enfatizó la importancia de recordar el propósito de los cargos políticos: ‘representamos un movimiento, una forma de hacer política y un proyecto de transformación’.
Un camino complicado
El camino hacia la aprobación de cualquier reforma electoral no es fácil. Aunque el Plan A fracasó debido a la falta de mayoría calificada, Sheinbaum y su equipo buscan concretar una versión modificada que podría ser aprobada por mayoría simple gracias a la influencia de Morena en ambas cámaras. Sin embargo, es probable que enfrenten controversias constitucionales que podrían llegar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
El fracaso de la primera propuesta no fue inesperado, dado que incluía cambios significativos como la reducción del gasto electoral en un 25% y la disminución del número de senadores. Estos cambios provocaron reservas incluso dentro de los partidos aliados.
A medida que avanza el debate, el gobierno de Sheinbaum se mantiene firme en su intención de reformar el sistema electoral, buscando un híbrido legislativo que logre satisfacer las demandas del Ejecutivo Federal y asegurar el apoyo necesario para su aprobación.