PT y PVEM respaldan el ‘Plan B’ electoral de Sheinbaum

Senadores de Morena, PT y PVEM apoyan el ‘Plan B’ de Sheinbaum

El ‘Plan B’ de la reforma electoral propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum ha recibido el apoyo de los senadores de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), después de que la propuesta original no alcanzara la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.

Este respaldo se formalizó en una reunión en la Secretaría de Gobernación, donde dirigentes nacionales y coordinadores parlamentarios de los partidos aliados discutieron la importancia de la reforma. La propuesta busca fortalecer la austeridad republicana y ampliar los mecanismos de democracia participativa, según un comunicado emitido por los legisladores.

El ‘Plan B’ contempla medidas como la reducción de regidurías y sindicaturas en cabildos municipales, así como la imposición de topes presupuestales a los congresos locales de los 32 estados. Además, se pretende fortalecer herramientas como la consulta popular y la revocación de mandato, lo que se espera genere un ahorro de aproximadamente cuatro mil millones de pesos, destinados a estados y municipios.

El rechazo inicial del proyecto original por parte del PT y el PVEM se debió al temor de su posible desaparición del panorama político, ya que la propuesta contemplaba eliminar figuras como los legisladores plurinominales. Sin embargo, el compromiso mostrado para apoyar el ‘Plan B’ indica un intento de conciliación entre las fuerzas aliadas de Morena.

Para algunos analistas, como Fernando Dworak Camargo, la adopción del ‘Plan B’ evidencia una cierta debilidad de Sheinbaum frente a sus aliados, al presentar una versión menos ambiciosa de la reforma que tiene más posibilidades de avanzar en el Congreso. A pesar de esto, el consenso alcanzado entre los partidos aliados muestra una estrategia política para lograr avances significativos en la reforma electoral sin comprometer el apoyo crucial de sus socios políticos.

El debate sobre la reforma electoral continúa siendo un tema central en la política mexicana, con implicaciones significativas para el sistema democrático y la distribución de recursos en el país.