Morena, PT y PVEM cierran filas para impulsar el Plan B electoral

Las dirigencias nacionales de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han anunciado su respaldo total al llamado Plan B de la reforma electoral, propuesto recientemente por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Este apoyo fue formalizado durante una reunión en la Secretaría de Gobernación, donde también participaron coordinadores parlamentarios de las tres fuerzas políticas en la Cámara de Diputados y el Senado.

El bloque oficialista ha decidido impulsar esta iniciativa en el Congreso de la Unión después de que la propuesta original de reforma constitucional en materia electoral no lograra la mayoría calificada necesaria. Ante esto, se optó por modificar leyes secundarias, que pueden ser aprobadas por mayoría simple.

Cambios propuestos y objetivos

El Plan B se centra en la reestructuración administrativa de los órganos electorales. No incluye recortes al presupuesto público de los partidos ni alteraciones al sistema de elección por representación proporcional. Esto garantiza que tanto los partidos mayoritarios como sus aliados mantengan los recursos asignados para su funcionamiento.

Según fuentes cercanas a la coalición, los cambios propuestos buscan disminuir el costo de los Congresos estatales y reducir el número de representantes, aunque no se mencionaron detalles específicos sobre cómo se lograría esto. Además, se omite abordar la reducción del 25% al financiamiento ordinario de los partidos políticos y el cambio en el método de selección plurinominal, temas que anteriormente generaron fricciones dentro de la alianza.

Reacciones y contexto político

La decisión de apoyar el Plan B ha sido vista como un paso para asegurar la permanencia y financiamiento de los partidos aliados, fortaleciendo así el bloque oficialista. La medida ha sido criticada por no abordar los recortes presupuestales previamente sugeridos, que buscaban reducir más de mil 800 millones de pesos del financiamiento político proyectado para este año.

A pesar de las críticas, la coalición muestra unidad en su compromiso con la reforma electoral, buscando optimizar el funcionamiento del sistema electoral sin afectar los recursos económicos de los partidos.