Sheinbaum propone ajustar tarifas de taxis en el AICM ante quejas
En una conferencia de prensa celebrada en Palacio Nacional el martes 17 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó la problemática de las tarifas de taxis en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que han sido objeto de críticas por su elevado costo, llegando hasta los 2 mil pesos por trayecto.
Sheinbaum explicó que los taxis autorizados en el AICM operan bajo un esquema de concesión que les otorga ciertos beneficios, como resultado de pagar un derecho de operación en el aeropuerto. Sin embargo, reconoció que los precios actuales son altos y urgió a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) a revisar las tarifas vigentes.
El contexto de esta situación se enmarca en la prohibición de operar a los taxis de aplicación como Uber y DiDi dentro de la zona federal del AICM, una medida que ha sido reforzada por la presencia de la Guardia Nacional, según informó el pasado jueves. Esta acción responde a las protestas de los taxistas concesionarios que bloquean el tránsito en oposición a la competencia que representan estas plataformas.
A pesar de las medidas anunciadas, un recorrido reciente por las terminales del aeropuerto mostró que no se están llevando a cabo operativos para sancionar a los conductores de plataformas digitales, aunque sí hay presencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Subsecretaría de Tránsito en la zona.
La situación en el AICM refleja un dilema recurrente en otros aeropuertos del país, donde las regulaciones buscan proteger a los taxistas tradicionales frente a la competencia tecnológica. Mientras tanto, Sheinbaum enfatizó la necesidad de encontrar un equilibrio que permita tarifas más justas para los usuarios, sin comprometer los acuerdos existentes con los concesionarios.
En el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), la situación es similar, con restricciones para los taxis de aplicación debido a su ubicación en una zona federal. Solo aquellos vehículos con placas federales y permisos de la SICT pueden operar plenamente, lo que limita las opciones para los pasajeros que buscan una alternativa más económica.
Este escenario plantea preguntas sobre cómo evolucionará el transporte en las terminales aéreas del país, especialmente considerando la proximidad de eventos internacionales como la Copa FIFA 2026, que exigirán soluciones de movilidad eficientes y accesibles.