El Plan B de Reforma Electoral enfrenta nuevos obstáculos en el Senado
El Plan B de la reforma electoral, propuesto por Morena, continúa estancado en el Senado debido a la falta de consenso entre los partidos políticos. La principal disputa se centra en la fecha para la revocación de mandato, la cual el Partido del Trabajo (PT) insiste en mantener para 2028, mientras que Morena propone adelantarla al primer domingo de junio de 2027, coincidiendo con la elección federal intermedia.
Discrepancias sobre la revocación de mandato
Tras una reunión entre el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, Ignacio Mier Velazco, y la dirigencia del PT, el desacuerdo persiste. Alberto Anaya, líder del PT, expresó que el tema de la fecha de la revocación es fundamental y aún se está revisando. Este desacuerdo ha llevado a que el dictamen del Plan B no pueda ser discutido en el pleno del Senado hasta después de Semana Santa, según aclaró Mier Velazco.
Ajustes técnicos y constitucionales
Otra de las complicaciones que enfrenta la reforma es la redacción del artículo 115 constitucional, el cual podría obligar a los municipios con cabildos reducidos a incrementar el número de regidores. Mier Velazco reconoció que esto podría contravenir el principio de austeridad, por lo que se está revisando un transitorio para respetar la integración actual de los cabildos hasta un máximo de 15 integrantes, sin forzar aumentos en municipios con menos de seis regidores.
Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, indicó que aún no hay una fecha definida para la aprobación del dictamen, ya que depende de la conclusión de los trabajos técnicos necesarios para resolver estas discrepancias.
Perspectivas y próximos pasos
La falta de consenso entre Morena y el PT refleja las tensiones políticas que enfrentan los partidos de la coalición. El PT, aliado de Morena, se muestra reticente a modificar las fechas establecidas para la revocación de mandato, lo que complica el avance del Plan B. La discusión en el pleno del Senado, que se prevé para después de Pascua, será crucial para determinar el futuro de la reforma electoral.
Este estancamiento subraya la complejidad de ajustar la legislación electoral en México, donde el balance entre federalismo y austeridad fiscal debe ser cuidadosamente gestionado. Los próximos días serán decisivos para encontrar un punto de acuerdo que permita avanzar con la reforma.