Crisis en el PVEM Guanajuato: renuncian más de 400 militantes
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Guanajuato enfrenta una crisis interna profunda, marcada por la renuncia de importantes liderazgos y la posible salida de hasta 400 militantes. Este éxodo de afiliados se debe a desacuerdos con la dirigencia estatal, encabezada por la senadora Virginia Magaña, y a la falta de un rumbo claro en la organización.
Renuncias significativas
Entre los líderes que han abandonado el partido, destacan figuras como el exdiputado local Gerardo Fernández, la regidora de León Norma López Zúñiga, y el excandidato a la alcaldía de León Gerardo Suárez. Estos exmilitantes han señalado la falta de diálogo y coincidencias con la actual dirigencia como una de las razones principales para su salida.
Gerardo Fernández, en particular, ha decidido emprender un nuevo proyecto desde la sociedad civil, sumándose a una tendencia de figuras públicas que buscan alternativas fuera de los partidos tradicionales. Fernández enfatizó que “ya no hubo coincidencias ni diálogo” con la dirigencia estatal, subrayando un quiebre en las relaciones internas del partido.
Desbandada en municipios clave
La crisis ha tenido un impacto significativo en varios municipios de Guanajuato, incluyendo León, Yuriria, Valle de Santiago y Pénjamo, donde se han registrado la mayoría de las renuncias. Según el exdiputado Gerardo Fernández, la cifra de desertores asciende a más de 400 personas, incluyendo liderazgos, familiares y estructuras cercanas.
Este grupo de exmilitantes ha manifestado su desacuerdo con lo que consideran una dirección que privilegia la política de escritorio, en detrimento del trabajo territorial y la conexión con la base militante. En una conferencia de prensa, expresaron que “se perdió el rumbo” bajo la gestión de Virginia Magaña.
Reacciones y futuro del partido
La dirigencia nacional del PVEM aún no ha emitido una respuesta oficial ante esta ola de renuncias, pero el impacto de estas deserciones plantea serios desafíos para el partido en el estado. La salida de figuras históricas y la magnitud de la desbandada resaltan la necesidad de una reestructuración interna y una reevaluación de estrategias para recuperar la confianza de sus bases.
Por ahora, los exmilitantes han expresado su intención de formar un colectivo ciudadano que les permita seguir participando en la vida pública sin las restricciones de la estructura partidista tradicional. Este movimiento refleja un creciente desencanto con la política convencional y una búsqueda de nuevas formas de participación política en México.