Sheinbaum: Temor político tras rechazo a revocación de mandato

La polémica en torno a la revocación de mandato

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha expresado que el rechazo de ciertos partidos políticos a la propuesta de adelantar la revocación de mandato no se debe a consideraciones constitucionales, sino a un miedo electoral. En su opinión, los partidos temen que su presencia en la boleta electoral de 2027 pueda beneficiar a determinadas fuerzas políticas.

En una conferencia desde el Palacio Nacional, Sheinbaum criticó los argumentos presentados por los legisladores que se opusieron a la propuesta, calificándolos de insuficientes. “Probablemente los partidos tenían temor a que si la Presidenta va en la boleta y no haciendo campaña por un partido político o por otro, pues fueran a tener más votos algunos partidos que otros. Eso es lo que a ellos les dio temor”, declaró.

El Plan B y su impacto en la revocación de mandato

El Plan B de reforma electoral, que fue aprobado por el Senado, excluye la iniciativa sobre la revocación de mandato. Esta decisión ha sido vista por Sheinbaum como un retroceso para el país. “Es malo para el país que no se haya aprobado”, afirmó. Aunque la revocación de mandato sigue existiendo, la propuesta de que pueda ser solicitada para las elecciones intermedias fue rechazada.

El documento del Plan B, que aún menciona la revocación de mandato en su título, no modifica el artículo 35 constitucional. Por lo tanto, la consulta de revocación de mandato, si se llegase a solicitar, se realizaría hasta 2028, manteniéndose en sus términos actuales.

Reacciones y votaciones en el Senado

El Senado, con una votación de 87 a favor y 41 en contra, desechó la reforma al artículo 35. Los partidos del PAN, PRI y MC votaron en contra, mientras que Morena, el PVEM y el PT apoyaron la propuesta. Solo se aprobó parcialmente el Plan B, destacando la eliminación de ciertos privilegios y el recorte presupuestal a los congresos locales.

El Partido del Trabajo presentó una reserva para suprimir las modificaciones al artículo 35, lo cual fue aceptado, dejando el artículo sin cambios.

Este debate refleja las tensiones políticas actuales en México sobre la implementación y el timing de mecanismos democráticos como la revocación de mandato, y subraya el complejo balance entre intereses partidistas y las reformas constitucionales.