Volaris y Viva se fusionan: nace un gigante aéreo de bajo costo

En un movimiento que redefine el panorama de la aviación en México, Volaris y Viva Aerobús anuncian su fusión, marcando un hito significativo en el sector de vuelos de bajo costo. El 25 de marzo de 2026, durante una asamblea general extraordinaria de accionistas de Volaris, se aprobó la fusión con un contundente 91.8% del capital social votando a favor, sin ninguna oposición. Este acuerdo, previamente anunciado el 18 de diciembre de 2025, busca crear un grupo mexicano de aerolíneas bajo una estructura de sociedad controlada, con el objetivo de mejorar la conectividad y ofrecer tarifas aéreas más accesibles tanto a nivel nacional como internacional.

La operación, que será realizada íntegramente con acciones, establece que Volaris será la entidad resultante, mientras que Viva Aerobús dejará de existir como entidad independiente. Según el comunicado presentado ante la Bolsa Mexicana de Valores, Volaris emitirá nuevas acciones representando el 50% de la empresa fusionada, además de incrementar su capital hasta 248.3 millones de dólares mediante la emisión de nuevas acciones.

Impacto en el mercado

Al fusionarse, Volaris y Viva Aerobús controlarán aproximadamente el 70% del mercado aéreo nacional, consolidándose como la aerolínea más dominante en México. Ambas compañías transportan actualmente cerca del 75% de los pasajeros domésticos, superando notablemente a su competidor más cercano, Aeroméxico, en tráfico de corto y mediano alcance. En 2025, Volaris transportó alrededor de 38 millones de pasajeros, mientras que Viva superó los 30 millones.

El CEO de Viva Aerobús, Juan Carlos Zuazua, expresó que la intención de esta fusión es ofrecer más vuelos punto a punto a tarifas bajas, beneficiando no solo a los pasajeros, sino también a las economías y comunidades locales.

Retos y expectativas

La fusión todavía está sujeta a aprobaciones regulatorias en México, Estados Unidos y Colombia. Se espera que ambas compañías mantengan sus actividades comerciales actuales durante al menos un año para evitar implicaciones fiscales bajo la legislación mexicana. A nivel de mercado, las acciones de Volaris cayeron un 3.75% tras el anuncio de la fusión, reflejando la cautela de los inversores ante los desafíos que un acuerdo de esta magnitud puede presentar.

El diseño del acuerdo ha sido calificado como casi quirúrgico, permitiendo que ambas marcas continúen operando como entidades separadas, pero bajo una administración conjunta que maximiza la eficiencia y el alcance. Esta alianza estratégica no solo promete redefinir el equilibrio de fuerzas en un mercado ya concentrado, sino también marcar una nueva era para la aviación de bajo costo en México.