Protestas ‘No Kings’: Multitudes se levantan contra Trump en EU y el mundo

Este sábado, millones de personas salieron a las calles en Estados Unidos y en diversas partes del mundo para manifestarse en contra del presidente Donald Trump. Las protestas, organizadas bajo el lema No Kings (Sin Reyes), marcan la tercera movilización masiva en menos de un año desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025.

Un movimiento global

El movimiento No Kings ha ganado fuerza como una de las principales expresiones de descontento hacia lo que muchos consideran una administración autoritaria y transgresora de la ley. Manifestaciones se replicaron en ciudades de todo el mundo, reflejando un rechazo internacional a las políticas de Trump.

El rol de los migrantes y trabajadores

Según el Diario del Yaqui, la comunidad migrante y los trabajadores desempeñaron un papel crucial en estas protestas, impulsadas por organizaciones progresistas, sindicatos y colectivos de derechos civiles. Entre las demandas principales, destacan la crítica a la política económica, la oposición a la política exterior, especialmente la ofensiva contra Irán, y el rechazo a las medidas migratorias que han intensificado las detenciones y deportaciones.

Resistencia en Minnesota

En Minnesota, las manifestaciones alcanzaron un punto álgido. Según Proceso, se organizaron más de 3 mil eventos en los 50 estados de Estados Unidos, con una participación estimada de más de 9 millones de personas. En lugares emblemáticos como el Monumento a Lincoln en Washington, los manifestantes portaron pancartas con lemas como “Deja la corona, payaso” y “El cambio de régimen empieza en casa”.

La resistencia civil en Minneapolis se ha convertido en uno de los símbolos más visibles de la oposición ciudadana, consolidando un movimiento que continúa expandiéndose más allá de las fronteras estadounidenses.

Conclusión

Las protestas del movimiento No Kings no solo subrayan el rechazo hacia las políticas de Trump, sino que también destacan una creciente demanda global por una administración más justa y respetuosa con los derechos humanos. Con cada manifestación, el mensaje de que en una democracia no hay lugar para reyes resuena con más fuerza.