Ciudad de México se une a protestas internacionales contra Trump

El pasado sábado 28 de marzo de 2026, la Ciudad de México se unió a la ola de manifestaciones internacionales en el marco del movimiento No Kings, que protesta contra las políticas del presidente estadounidense Donald Trump. La marcha comenzó en el icónico Ángel de la Independencia y se dirigió al Palacio de Bellas Artes, congregando a decenas de manifestantes mexicanos y estadounidenses.

Las Voces de la Protesta

Los manifestantes, quienes portaban banderas de México y Estados Unidos, alzaron pancartas en ambos idiomas condenando el racismo y el autoritarismo. Al grito de “Fuera racismo, fuera Trump”, avanzaron por Paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de la capital mexicana. Esta movilización formó parte de una serie de protestas globales por el movimiento No Kings, que se llevó a cabo simultáneamente en diversas ciudades de Estados Unidos y Europa.

Contexto Internacional

En Estados Unidos, el movimiento No Kings coordinó más de 3,300 protestas en los 50 estados. Estas manifestaciones denunciaron las políticas de Trump, enfocándose en temas como las deportaciones masivas, las restricciones al voto y la diversidad. Además, dos asuntos han cobrado relevancia: la reciente intervención en Irán y el aumento de los precios de los combustibles, que han generado inflación y malestar social.

La protesta en Estados Unidos reunió a millones de personas, según los organizadores, consolidándose como una de las mayores movilizaciones en contra de Trump. Ciudades como Minnesota y Little Rock fueron centro de grandes concentraciones, donde se recordó la memoria de activistas y se alzaron voces contra las agresivas políticas migratorias del gobierno estadounidense.

Rechazo a la Política Migratoria

Los manifestantes en Ciudad de México también expresaron su repudio a los presuntos abusos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), una de las principales críticas dirigidas al gobierno de Trump. Este rechazo se suma a la creciente desaprobación de las políticas migratorias que han afectado a miles de familias en ambos lados de la frontera.

Las manifestaciones No Kings son una muestra del descontento global ante lo que muchos consideran un autoritarismo creciente y una violación de los derechos humanos fundamentales. En este contexto, la participación de la Ciudad de México refleja la solidaridad internacional y el compromiso de sus ciudadanos con la defensa de la justicia y la igualdad.