Mercados asiáticos caen y petróleo se dispara por conflicto Irán-EE.UU.
Los mercados asiáticos comenzaron la semana con significativas caídas debido a la creciente incertidumbre y alzas en el precio del petróleo, producto de la guerra en Medio Oriente entre Estados Unidos, Irán e Israel. Esta situación ha generado un efecto dominó, afectando también a los mercados de Europa y Estados Unidos.
Impacto en Asia
En Tokio, el Nikkei 225 experimentó un descenso del 4.5% en las operaciones matutinas, cerrando en 50,979.54 puntos. Este fue un golpe significativo, con el índice perdiendo más de 2,400 puntos al inicio de la jornada. En Australia, el S&P/ASX 200 cayó un 1.2%, mientras que el Kospi de Corea del Sur se desplomó un 3.2%, reflejando el temor a una desaceleración económica global.
El Hang Seng de Hong Kong y el Compuesto de Shanghái también registraron bajas del 1.7% y 0.7%, respectivamente. En Japón, empresas de renombre como Toyota y Honda reportaron pérdidas significativas, con caídas del 5% y 4% en sus acciones, respectivamente. El sector tecnológico no se quedó atrás, con compañías como Advantest y SoftBank viendo descensos mayores al 7%.
Auge del petróleo
El precio del petróleo ha sido uno de los factores críticos que ha sacudido a los mercados. El crudo Brent, referencia global, subió un 4.22% para cerrar en 112.57 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022. Este incremento se debe al cierre del Estrecho de Ormuz y a las interrupciones en las instalaciones petroleras del Medio Oriente, sumado a la incertidumbre sobre la duración del conflicto.
Ganancias exorbitantes en EE.UU.
Mientras tanto, las principales empresas energéticas de Estados Unidos han visto un aumento en su valor de mercado de alrededor de 201,571 millones de dólares desde el inicio del conflicto. Compañías como Exxon Mobil y Chevron han liderado este repunte, mientras que el Dow, el S&P 500 y el Nasdaq enfrentan sus peores caídas en un año.
En resumen, la situación en Irán no solo ha elevado los precios del petróleo, sino que ha provocado una volatilidad significativa en los mercados financieros globales, afectando tanto a las economías asiáticas como a las occidentales.