A 32 años del asesinato de Colosio: un caso que aún sacude a México

El 23 de marzo de 1994, la política mexicana sufrió un golpe devastador con el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato presidencial del PRI. A 32 años de este evento, resurge el recuerdo de un crimen que sigue siendo objeto de teorías conspirativas y especulaciones, afectando profundamente la historia política del país.

El día que paralizó a México

Colosio fue abatido en Lomas Taurinas, Tijuana, durante un evento de campaña. En medio de una multitud de simpatizantes, sonaron dos disparos, el primero de los cuales fue letal. En el caos, Mario Aburto fue arrestado como el presunto asesino y condenado a 45 años de prisión. Sin embargo, los rumores sobre un segundo tirador, presuntamente Jorge Antonio Sánchez Ortega, un exagente del CISEN, han persistido.

Las teorías que rodean el magnicidio

Las versiones sobre el asesinato de Colosio son muchas y van desde la implicación de figuras políticas de alto nivel como Carlos Salinas de Gortari, hasta la posibilidad de que Aburto no fuera el verdadero asesino. En 2024, la FGR anunció nuevas pruebas para investigar la participación de un segundo tirador, manteniendo viva la controversia.

El legado de Colosio

El impacto del asesinato de Colosio no solo marcó una generación, sino que también influyó en la carrera política de su hijo, Luis Donaldo Colosio Riojas. Actualmente senador por Movimiento Ciudadano, Colosio Riojas se perfila como una figura política relevante, con aspiraciones que podrían llevarlo a la candidatura presidencial en 2027.

La sombra del magnicidio sigue presente en cada paso que da, recordándonos la frágil línea que separa la esperanza de la tragedia en la política mexicana.