Agentes de la CIA fallecidos en Chihuahua actuaban sin permisos

El Gabinete de Seguridad de México confirmó que los dos agentes estadounidenses que murieron en un accidente en Chihuahua el pasado 19 de abril no contaban con la acreditación formal necesaria para participar en actividades operativas en territorio nacional. Esta información se dio a conocer después de una revisión de los registros migratorios del país.

De acuerdo con las autoridades mexicanas, uno de los agentes ingresó a México como visitante, sin autorización para realizar actividades remuneradas, mientras que el otro lo hizo con un pasaporte diplomático, pero tampoco tenía permiso para operar. En un comunicado, el Gobierno de México lamentó los hechos y expresó sus condolencias a las familias de las cuatro personas fallecidas, que incluían a dos agentes estadounidenses y dos elementos estatales.

El Gabinete de Seguridad, integrado por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Secretaría de Relaciones Exteriores, subrayó que ninguna de las instituciones tenía conocimiento de la presencia de estos agentes en operaciones en el país.

Unidad Especializada en Chihuahua

En respuesta a los acontecimientos, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, anunció la creación de una Unidad Especializada que investigará la posible participación de agentes extranjeros en un operativo contra un laboratorio de drogas sintéticas en El Pinal, municipio de Morelos. Esta decisión se tomó tras una reunión con el secretario de Seguridad Pública Federal, Omar García Harfuch.

La unidad, liderada por Wendy Paola Chávez Villanueva, actual fiscal de Atención a Mujeres Víctimas del Delito, se encargará de reunir y analizar las investigaciones relacionadas con el caso. Campos ha resaltado la trayectoria y capacidad profesional de Chávez Villanueva para encabezar esta tarea.

Por el momento, el gobierno estatal ha decidido no emitir más declaraciones para no entorpecer el desarrollo de las investigaciones en curso. Este suceso ha generado preocupaciones sobre la presencia y actividades de agentes extranjeros en México, lo que ha llevado a la revisión de protocolos migratorios y de cooperación internacional.