Alcaldes de la Ribera de Chapala rechazan acueducto Solís-León
Alcaldes de la Ribera de Chapala se oponen al Acueducto Solís-León
En el marco del Día Mundial del Agua, los ocho alcaldes y la alcaldesa de la Ribera de Chapala han alzado la voz para expresar su preocupación por el proyecto del Acueducto Presa Solís-León. Las autoridades de Chapala, Ocotlán, Jamay, La Barca, Poncitlán, Jocotepec, Tizapán el Alto e Ixtlahuacán de los Membrillos han solicitado al Gobierno Federal reconsiderar la construcción de esta obra, alegando que podría tener repercusiones ecológicas, económicas, turísticas y sociales para la región y el estado de Jalisco.
El alcalde de Chapala, Alejandro de Jesús Aguirre Curiel, enfatizó que el silencio ante este proyecto sería irresponsable, ya que podría afectar al regulador ecológico que representa el Lago de Chapala, el más grande de México. Por ello, las autoridades locales instan al Gobierno Federal a abrir un diálogo técnico y no político para abordar el tema.
Respaldo político y social
Aldo Márquez Becerra, líder estatal del PAN en Guanajuato, ha manifestado que el Gobierno Federal debería reunirse con los alcaldes de la ribera para explicar técnicamente que el acueducto no afectará el Lago de Chapala, como parte del Plan Nacional Hídrico. Asimismo, la gobernadora de Guanajuato, Libia García Muñoz Ledo, ha expresado su disposición al diálogo, asegurando que el proyecto no perjudicará a los campesinos locales ni al lago.
Manifestaciones y movilización social
En respuesta a la preocupación por el acueducto, cientos de manifestantes de los municipios ribereños se movilizaron hacia Guadalajara, ocupando las instalaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para demandar que sus voces sean escuchadas por las autoridades federales. La movilización incluyó el uso de autobuses para bloquear la avenida Federalismo, causando caos vial en el centro de la ciudad. Los manifestantes, compuestos principalmente por pescadores, rancheros y artesanos, han expresado su intención de permanecer en el lugar hasta ser atendidos.
Problemas ambientales preexistentes
Además del conflicto por el acueducto, los municipios de Poncitlán y Ocotlán enfrentan problemas críticos de vertidos ilegales en sus cuerpos de agua, una situación que amenaza tanto al equilibrio ecológico como a la salud pública. Las autoridades han admitido la existencia de descargas industriales irregulares, pero aún no se han impuesto sanciones económicas a las industrias responsables.
El futuro del Acueducto Presa Solís-León sigue siendo incierto, pero los alcaldes de la Ribera de Chapala continúan firmes en su llamado al diálogo para proteger su región y asegurar un manejo sostenible de los recursos hídricos.