Alerta en México: clima extremo y descensos de temperatura

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una alerta para este domingo 15 de marzo y las primeras horas del lunes 16, debido a un clima extremo que afectará diversas regiones del país. Mientras que algunas áreas experimentarán una intensa onda de calor, otras enfrentarán lluvias, fuertes vientos y un marcado descenso de temperaturas.

Temperaturas extremas y frentes fríos

De acuerdo con el SMN, se esperan temperaturas mínimas de -10 a -5 °C en zonas serranas de Chihuahua, y de -5 a 0 °C en Durango, Coahuila, Nuevo León y Estado de México. Asimismo, temperaturas entre 0 y 5 °C afectarán zonas serranas de Baja California, Sonora, Zacatecas, y otras entidades.

Por otro lado, una onda de calor provocará temperaturas elevadas de 40 a 45 °C en regiones del este de Nuevo León, centro y oeste de Tamaulipas, entre otros.

Impacto del frente frío número 41

El nuevo frente frío número 41 ingresará al norte y noreste del país, generando un ambiente fresco a muy frío en zonas serranas de Durango, Coahuila y Nuevo León. Rachas de viento de hasta 80 km/h afectarán a San Luis Potosí, mientras que Coahuila y Nuevo León enfrentarán rachas de 70 km/h.

Lluvias y condiciones climáticas adicionales

Además, canales de baja presión y el ingreso de humedad del océano Pacífico y el Golfo de México provocarán chubascos en Veracruz, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo. Se prevén lluvias aisladas en Michoacán, Guerrero, Morelos y la Ciudad de México.

La interacción del frente frío con una vaguada polar y corrientes en chorro polar y subtropical podrá causar acumulados significativos de lluvia y fuertes vientos, particularmente en el noreste, oriente, centro y sureste del país.

Desafíos para la prevención de desastres

Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), aunque la población mexicana está consciente de los riesgos climáticos, la asignación presupuestal para prevenir desastres sigue siendo insuficiente. Este es un punto crítico, dado el creciente impacto de fenómenos como sismos, sequías e inundaciones.

La situación actual resalta la necesidad de fortalecer las políticas públicas y la inversión en prevención para mitigar los efectos de estos eventos naturales en el futuro.