Andrea Bocelli deslumbra en el Zócalo de CDMX ante miles de asistentes
Ciudad de México — El sábado 18 de abril de 2026, el Zócalo de la Ciudad de México se convirtió en el majestuoso escenario de un concierto histórico protagonizado por el reconocido tenor italiano Andrea Bocelli. Con una asistencia que superó las 130 mil personas, el evento marcó un hito en la cultura musical de la capital.
La presentación del tenor, organizada por Banco Plata, fue parte de las celebraciones por el 30 aniversario de su icónico álbum Romanza. Desde tempranas horas, los asistentes llenaron la plancha del Zócalo, creando un ambiente de emoción y expectativa. Bocelli, vestido con un elegante traje azul, comenzó su actuación a las 19:15 horas, ofreciendo una experiencia musical única.
El repertorio de la noche incluyó obras clásicas de ópera como La donna è mobile, Brindis, El Toreador, y Madame Butterfly. La magia de su voz resonó entre los edificios históricos que rodean la Plaza de la Constitución, transportando al público a teatros de antaño con interpretaciones que evocaron emociones profundas.
El evento contó con la presencia de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, quien destacó la importancia de acercar la cultura a la ciudadanía mediante eventos de acceso gratuito. En su intervención, Brugada subrayó el impacto positivo que tienen estas actividades en el tejido social de la ciudad.
La organización del concierto fue impecable. A diferencia de otros eventos masivos, la calma reinó entre los asistentes, quienes accedieron al lugar sin empujones y de manera ordenada. Banco Plata jugó un papel crucial en la logística, distribuyendo gorras naranjas para resguardar del sol a los presentes durante la espera.
Entre el público, se encontraban personas de todas las edades, desde adultos mayores como Guadalupe, de 73 años, hasta jóvenes fans como Yahir y Aby, de 25 años, quienes expresaron su admiración por Bocelli. La diversidad generacional reflejó el amplio alcance del artista y su capacidad para conectar con distintas audiencias.
El concierto de Bocelli también incluyó sorpresas como la interpretación de pasajes corales de Carmina Burana y un momento especial dedicado a la música popular mexicana, donde el tenor compartió escenario con Los Ángeles Azules. Esta fusión de géneros fue recibida con entusiasmo por el público, que coreó y bailó al ritmo de la cumbia.
El evento no solo consolidó a Bocelli como una de las voces más queridas del mundo, sino que también reafirmó al Zócalo de la Ciudad de México como un espacio emblemático para grandes manifestaciones culturales. Con esta presentación, el tenor se une al selecto grupo de artistas que han hecho historia en la Plaza de la Constitución.
La noche del 18 de abril quedará en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de asistir, no solo por la calidad musical, sino por el espíritu de comunidad y celebración que se vivió en el corazón de la capital mexicana.