Artemis II rompe récord y explora la cara oculta de la Luna
La misión Artemis II ha marcado un hito en la exploración espacial al superar el récord de la mayor distancia alcanzada desde la Tierra por una nave tripulada. En una maniobra histórica, la cápsula Orión ha sobrevolado la Luna, incluyendo su cara oculta, un evento que no ocurría desde las misiones Apolo en la década de 1970.
Un récord que data de 1970
El momento cumbre llegó cuando los astronautas Christina Koch, Victor Glover, Reid Wiseman y Jeremy Hansen superaron la distancia de 400,171 kilómetros establecida por Apolo 13 en abril de 1970. La misión Artemis II ha logrado una distancia máxima de 406,777 kilómetros, convirtiéndose en la misión tripulada que ha llegado más lejos de nuestro planeta.
Exploración del lado oculto
Este lunes 6 de abril de 2026, la tripulación comenzó su periodo de observación en la órbita lunar a las 14:45 horas, hora de la costa este de Estados Unidos. A bordo de la Orión, los astronautas tienen la tarea de observar directamente la cara oculta de la Luna, un área misteriosa que no es visible desde la Tierra.
El sobrevuelo de la Luna, a una distancia cercana de 6,550 kilómetros de su superficie, fue un momento crucial para los tripulantes. Este evento no solo simboliza un regreso histórico al satélite desde la misión Apolo 17 en 1972, sino que también prepara el camino para futuras misiones que planean el retorno del ser humano a la superficie lunar.
Una tripulación diversa
La diversidad de la tripulación es otro aspecto destacado de esta misión. Christina Koch es la primera mujer en participar en una misión lunar, mientras que Victor Glover es el primer astronauta afroamericano en lograr este hito. La inclusión de Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense resalta la colaboración internacional en esta misión de la NASA.
El éxito de Artemis II no solo representa un avance en la ciencia y la tecnología espacial, sino que también renueva el interés y el entusiasmo por la exploración lunar, un paso crucial hacia futuras misiones que buscan establecer una presencia humana sostenible en la Luna.