Aumentan estímulos para Magna; Premium sigue sin subsidio
El gobierno federal ajusta los estímulos fiscales a los combustibles
Por segunda semana consecutiva, la gasolina Premium en México no contará con subsidios fiscales, mientras que los estímulos para la gasolina Magna aumentan y los del diésel se recortan. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció las nuevas medidas que estarán vigentes del 25 de abril al 1 de mayo de 2026, publicadas en el Diario Oficial de la Federación.
Detalles de los ajustes
La gasolina regular o Magna recibirá un estímulo fiscal de 15.68%, lo que se traduce en un apoyo de 1.05 pesos por litro. Este incremento es significativo en comparación con la semana anterior, cuando el estímulo fue del 11.67%. Así, los consumidores de la Magna pagarán una cuota reducida del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 5.6496 pesos por litro.
En contraste, el diésel verá una disminución en su estímulo fiscal, que pasará de 43.17% a 33.22%, equivalente a un apoyo de 2.4458 pesos por litro. Por lo tanto, los usuarios del diésel enfrentarán un IEPS de 4.9176 pesos por litro.
Impacto en los consumidores y contexto internacional
La decisión de ajustar los estímulos fiscales es parte de una estrategia gubernamental para mitigar el impacto de la volatilidad de los precios del petróleo a nivel internacional y las tensiones geopolíticas en el bolsillo de los mexicanos. La gasolina Premium, por su parte, continuará sin ningún tipo de subsidio, obligando a los automovilistas a pagar la cuota completa del IEPS de 5.6579 pesos por litro.
Estas medidas buscan evitar fluctuaciones bruscas en los precios que pagan los consumidores, manteniendo cierta estabilidad en un entorno económico incierto. Los ajustes en los estímulos son un reflejo de la política del gobierno para equilibrar las finanzas públicas mientras se ofrece un alivio temporal a los consumidores de combustibles.
Conclusiones
Con los nuevos ajustes, la Secretaría de Hacienda muestra su intención de mantener un control sobre el impacto de los precios internacionales en el mercado nacional, mientras se sigue atendiendo la necesidad de recaudar impuestos que financien el gasto público. Estos cambios en los estímulos fiscales a los combustibles serán cruciales para los consumidores, especialmente en un contexto de crecientes costos energéticos.