Aumento del petróleo impacta economía de EE.UU. y México responde

El gobierno de Donald Trump enfrenta un creciente desafío económico debido al aumento repentino de los precios del petróleo, que ha alcanzado los 100 dólares por barril tras el conflicto con Irán. La situación ha exacerbado la preocupación en Washington, ya que amenaza con deshacer algunos de los logros económicos que el presidente había exhibido previamente.

En México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado medidas preventivas para mitigar el impacto en el país. Anunció un acuerdo con los empresarios del sector para fijar el precio del litro de gasolina en 24 pesos, evitando así un aumento desmesurado que afecte a las familias mexicanas. Además, el gobierno no descarta recurrir al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) si es necesario para mantener bajo control el precio del combustible.

La situación en el Golfo Pérsico es aún más complicada. Saudi Aramco, la mayor petrolera del mundo, ha advertido sobre las consecuencias ‘catastróficas’ para los mercados si el cierre del Estrecho de Ormuz se prolonga. Esta vía es crucial para el transporte de petróleo, y su bloqueo ha causado una reacción en cadena afectando a múltiples industrias como la aviación y la agricultura.

A pesar de la gravedad del conflicto, el presidente Trump ha declarado que la guerra está ‘prácticamente terminada’, lo que ha conducido a una caída en el precio del petróleo Brent, que se sitúa ahora en 93 dólares por barril, y el crudo West Texas Intermediate en 89,80 dólares.

Las medidas adoptadas por el gobierno mexicano reflejan un esfuerzo por proteger la economía nacional ante la volatilidad del mercado internacional del petróleo. Al mismo tiempo, destacan la interconexión de los eventos globales y su impacto directo en la economía local, subrayando la importancia de políticas estratégicas en tiempos de incertidumbre.