CDMX reutilizará pasto del Zócalo para mejorar 300 espacios deportivos

CDMX transforma el éxito del Récord Guinness en beneficio comunitario

El pasado 15 de marzo, la Ciudad de México hizo historia al romper el Récord Guinness con la clase de futbol más grande del mundo, reuniendo a más de 9,500 personas en el Zócalo capitalino. Este evento, impulsado por el gobierno encabezado por Clara Brugada, convirtió la emblemática plaza en una gigantesca cancha de futbol, gracias a la instalación de césped sintético.

Tras el éxito del evento, las autoridades capitalinas anunciaron que el césped no será desechado. En una conferencia de prensa realizada el 16 de marzo, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, explicó que este material se destinará a la rehabilitación de 300 espacios deportivos en la capital. Esta medida busca extender los beneficios del evento más allá del Zócalo, llegando a barrios y comunidades que requieren mejoras en su infraestructura deportiva.

Preparativos para el Mundial 2026

La iniciativa de reutilizar el pasto forma parte de una estrategia más amplia del gobierno de la Ciudad de México para descentralizar el impacto del próximo Mundial de la FIFA 2026, del que México será sede junto con Estados Unidos y Canadá. Las autoridades buscan llevar el deporte a cada rincón de la ciudad, promoviendo la actividad física y el bienestar comunitario.

¿Habrá ley seca durante el Mundial?

En cuanto a las posibles medidas para garantizar un entorno seguro durante el Mundial 2026, Clara Brugada abordó la posibilidad de implementar una ley seca. Aunque actualmente no está contemplada, la jefa de Gobierno subrayó la importancia de fomentar un consumo responsable de alcohol para evitar situaciones de violencia durante eventos masivos.

La administración capitalina está enfocada en desarrollar estrategias de prevención que garanticen la seguridad de los asistentes, sin limitar las celebraciones. Brugada indicó que el tema sigue en análisis y se tomará una decisión conforme avance la planificación del evento y se evalúen las condiciones y riesgos potenciales.

En resumen, el césped del Zócalo será un legado duradero que, más allá de un récord, contribuirá al desarrollo deportivo de la ciudad, mientras se preparan las condiciones para un Mundial seguro y festivo.