Ceci Flores encuentra restos de su hijo Marco Antonio en Sonora
Un hallazgo doloroso tras años de búsqueda
La tarde del martes 24 de marzo, Cecilia Flores, activista y madre buscadora, encontró lo que podrían ser los restos de su hijo Marco Antonio, desaparecido desde 2019. El hallazgo tuvo lugar en el kilómetro 46 de la carretera 26, en Hermosillo, Sonora, tras más de siete años de incansable búsqueda.
Cecilia, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, ha dedicado su vida a encontrar a sus hijos desaparecidos. Además de Marco Antonio, otro de sus hijos, Alejandro Guadalupe, desapareció en 2015 en Los Mochis, Sinaloa. Durante estos años, Ceci ha enfrentado el sol inclemente y el desierto árido con una determinación inquebrantable.
Las prendas, clave en la identificación
El descubrimiento de los restos fue acompañado de prendas que Ceci había ayudado a elegir a su hijo, lo que llevó a la activista a sospechar que se trataba de Marco Antonio. Sin embargo, la confirmación final depende de las pruebas de ADN que realizará la Fiscalía para verificar la identidad de los restos.
“Yo no creo que ninguna madre merezca recoger solamente huesos”, declaró Ceci, mientras sostenía fragmentos óseos que podrían pertenecer a su hijo. A pesar del dolor, expresó un sentido de cierre al decir: “Vámonos a casa, hijo, de donde nunca tuviste que partir”.
Un logro en medio de la adversidad
Ceci Flores ha sido reconocida internacionalmente por su labor, incluso siendo nombrada una de las mujeres más influyentes por la BBC. Ha participado en la recuperación de más de 5 mil cuerpos en México, un testimonio de su compromiso con las familias de desaparecidos.
Según la activista, el hallazgo fue posible gracias a una confesión derivada de una investigación de la Fiscalía, donde presuntos responsables revelaron la ubicación de los restos. Esto permitió a Ceci y a su equipo llevar a cabo la búsqueda en el lugar indicado.
Este descubrimiento, aunque doloroso, es un paso crucial en la larga lucha de Cecilia por la verdad y la justicia. Mientras espera la confirmación oficial, Ceci continúa su labor incansable, no solo por sus hijos, sino por todas las familias que enfrentan la misma tragedia.