Clausuran fiesta clandestina en la Doctores; desalojan a 300 personas
Ciudad de México – La madrugada del lunes 16 de marzo de 2026, autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc clausuraron un inmueble en la colonia Doctores debido a una fiesta clandestina que se prolongó desde la noche del domingo. La acción se produjo tras las quejas de vecinos por el ruido excesivo que perturbó la tranquilidad de la zona.
La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega encabezó el operativo, acompañada de personal de Protección Civil y elementos de la Policía Bancaria e Industrial (PBI). El despliegue se llevó a cabo alrededor de las 08:30 horas en el restaurante-bar Touch Me, ubicado en la calle Doctor Lavista, frente a la emblemática Arena México.
Los residentes de las calles Rafael Lucio y Doctor Lavista alertaron a las autoridades sobre la situación. La música a alto volumen y la afluencia de personas en el lugar, que no contaba con los permisos necesarios, motivaron la intervención. Según informó la alcaldesa, el evento carecía de medidas básicas de seguridad y no tenía autorización para operar, lo que constituyó una violación a la normativa vigente.
Durante la inspección, se encontraron diversas irregularidades, incluyendo la ausencia de un programa de protección civil, requisito indispensable para este tipo de actividades. Como resultado, se procedió a desalojar a aproximadamente 300 personas que se encontraban en el inmueble y se colocaron sellos de suspensión en el establecimiento para impedir su funcionamiento.
Impacto social y medidas futuras
Rojo de la Vega destacó la importancia de estas acciones para garantizar el bienestar de los vecinos y el cumplimiento de las leyes. Subrayó que las fiestas clandestinas no solo generan molestias, sino que también pueden representar riesgos significativos para la seguridad de los asistentes y la comunidad en general.
El operativo refuerza el compromiso de la administración local de mantener un entorno seguro y respetuoso en la demarcación. Se espera que este tipo de medidas se intensifiquen para prevenir la proliferación de eventos ilegales que atenten contra la tranquilidad pública.
En un contexto donde las normas de convivencia y seguridad ciudadana son prioritarias, el cierre de este tipo de lugares es visto como una medida necesaria para proteger a la población y asegurar que las actividades recreativas se realicen dentro del marco legal.