Concierto de Shakira en CDMX: Preparación para el Mundial 2026
El reciente concierto de Shakira en el Zócalo de la Ciudad de México no solo fue un evento musical de gran magnitud, sino también un ensayo para la logística que requerirá la Copa Mundial de la FIFA 2026. La presentación, que reunió a más de 400 mil personas según cifras oficiales, fue calificada como un éxito por las autoridades capitalinas, destacando la seguridad y el orden mantenido durante el evento.
Clara Brugada, jefa de Gobierno de la CDMX, subrayó que el manejo del concierto de Shakira es un ejemplo de que la capital está lista para recibir eventos internacionales de gran envergadura. Con el partido inaugural del Mundial 2026 programado para el 11 de junio en el Estadio Azteca, la ciudad se prepara para recibir a miles de visitantes de todo el mundo, y eventos como el de Shakira son una prueba de su capacidad organizativa.
Durante el concierto, se desplegaron 6 mil 320 servidores públicos y se instalaron 52 filtros de acceso para garantizar la seguridad de los asistentes. El jefe de la policía capitalina, Pablo Vázquez, informó que el operativo involucró a 4 mil 300 elementos y resultó en un saldo blanco, a excepción de 10 detenciones por delitos menores.
La jornada también generó una importante derrama económica, con un alto nivel de ocupación hotelera y aumento en el consumo en comercios locales. Este impacto positivo en la economía local es otro indicativo de la capacidad de la CDMX para manejar la afluencia de turistas durante el Mundial.
El costo del concierto no representó un gasto para el erario público de la ciudad, ya que fue cubierto por patrocinadores privados. Este aspecto fue debatido ampliamente, pero las autoridades confirmaron que no impactó las finanzas de la capital.
Shakira, visiblemente emocionada al final de su presentación, agradeció a los asistentes por su apoyo y esfuerzo, ya que muchos llegaron desde temprano para asegurar un lugar en el Zócalo. Su concierto no solo marcó un récord de asistencia, sino que también dejó un mensaje claro: la Ciudad de México está preparada para ser un escenario de clase mundial.