Condenan agresión a periodista en Juventino Rosas; Fiscalía investiga

El pasado lunes, el reportero Makario Sierra fue víctima de una agresión por parte de agentes de la Fiscalía General del Estado mientras documentaba un operativo en la comunidad San Antonio de las Maravillas, Juventino Rosas. Según testigos, alrededor de las 7 de la mañana, los agentes sacaron a dos jóvenes de su domicilio sin presentar una orden de aprehensión, lo que desató la protesta de los vecinos, quienes cerraron la carretera entre Juventino Rosas y Celaya.

Durante la cobertura del evento, Makario Sierra fue despojado de su teléfono móvil, golpeado y sufrió la fractura de una costilla, además de otras lesiones. El reportero tuvo que ser trasladado al hospital luego de desmayarse debido a la gravedad de sus heridas.

Reacciones de las autoridades y comunidad

La agresión fue condenada por la Comisión de Derechos Humanos y Atención a Grupos Vulnerables del Congreso, que exigió una investigación exhaustiva y el castigo de los responsables. La presidenta de la comisión, Plácida Calzada Velázquez, enfatizó la necesidad de aplicar protocolos que eviten situaciones similares en el futuro, recordando la importancia de proteger a periodistas y defensores de derechos humanos.

Por su parte, la Fiscalía General del Estado emitió un comunicado en el que reconoció la labor periodística como un pilar fundamental de la democracia y aseguró que ninguna de sus acciones debe vulnerar los derechos de los periodistas. Además, confirmaron que se ha abierto una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.

Protestas de la comunidad

La comunidad de San Antonio de las Maravillas manifestó su rechazo a las detenciones que consideran ilegales y la agresión al periodista. Los vecinos cerraron la carretera en protesta, exigiendo respuestas y justicia. El Secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, también se pronunció sobre el incidente, señalando que se está investigando el actuar de los agentes involucrados.

Este incidente pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las garantías de seguridad para los periodistas en México, en un contexto donde la violencia contra comunicadores sigue siendo un problema latente.