Conflicto entre taxis y plataformas digitales en el AICM

La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció sobre el conflicto entre los taxistas concesionados del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y las plataformas digitales de transporte como Uber y Didi. La disputa se ha intensificado tras bloqueos recientes en los accesos de la terminal aérea.

Durante la conferencia de prensa matutina del jueves, Sheinbaum enfatizó la importancia del diálogo para resolver el conflicto sin perjudicar a los usuarios. Reconoció que uno de los problemas centrales es la diferencia en los costos operativos, ya que los taxistas del aeropuerto pagan derechos para operar, mientras que las plataformas digitales no, lo que les permite ofrecer tarifas más competitivas.

Paralelamente, la Guardia Nacional ha implementado un operativo permanente para prohibir a los conductores de Uber y Didi recoger pasajeros en el AICM. Según reportes, los elementos de la Guardia Nacional han comenzado a multar y remolcar vehículos reincidentes. Esto se deriva de un acuerdo con los taxistas concesionados, que también resultó en la desestimación de un amparo interpuesto por Uber ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

A pesar de las restricciones, muchos usuarios continúan utilizando los servicios de estas plataformas debido a sus tarifas más bajas. Un usuario, Gabriel, quien llegó de Michoacán a la Ciudad de México, comentó: “Yo lo sigo usando porque es más barato, además creo que como ciudadanos podemos elegir el servicio que queremos usar”.

La situación ha generado críticas y una creciente tensión, y las autoridades buscan equilibrar los intereses de los distintos actores involucrados. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha ratificado que los conductores de aplicaciones no podrán operar en las bahías del aeropuerto, lo que podría implicar severas sanciones en caso de incumplimiento.

El conflicto en el AICM refleja un reto mayor sobre cómo integrar de manera justa y equitativa las plataformas digitales en el sistema de transporte público, sin afectar a los operadores tradicionales. La administración de Sheinbaum se enfrenta al desafío de encontrar una solución que beneficie a todos los sectores y garantice un servicio de calidad para los millones de viajeros que transitan por el aeropuerto cada año.