Confunden cerámica prehispánica con restos humanos en León
El pasado lunes 6 de marzo, en la colonia Nuevo Amanecer de León, se vivió una situación inusual cuando lo que parecía ser el hallazgo de restos óseos humanos resultó ser una cerámica de origen prehispánico. El incidente ocurrió en un terreno baldío ubicado en la calle Del Resplandor, casi esquina con De Madrugada, donde varios albañiles trabajaban en la construcción de una casa.
Durante las excavaciones para las zapatas, los trabajadores encontraron lo que parecían ser fragmentos óseos, lo que motivó una llamada de emergencia al 911. La Policía Municipal acudió rápidamente al lugar y, confirmando el reporte, procedió a delimitar el área con cinta amarilla para preservar la escena.
Ante la posibilidad de un hallazgo arqueológico, se solicitó la presencia de Agentes de Investigación Criminal (AIC). Sin embargo, al examinar los fragmentos, los agentes concluyeron que no se trataba de restos humanos. En consecuencia, contactaron al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para que expertos en arqueología se encargaran de la situación.
Este descubrimiento resalta la importancia de la colaboración entre las autoridades locales y las instituciones especializadas para diferenciar entre hallazgos arqueológicos y restos humanos, particularmente en una región como León, donde la historia prehispánica es rica y variada.
En contraste, ese mismo martes, otro hallazgo de restos óseos en la comunidad de La Manzanilla movilizó a las autoridades. Integrantes del colectivo de búsqueda “Madres Buscadoras” encontraron al menos 13 fragmentos óseos, incluidos una mandíbula y un fémur, en un área previamente conocida por descubrimientos similares. Este sitio, ubicado sobre el camino a Nuevo Valle, en la desviación hacia el Cerro del Gigante, ya había sido escenario de hallazgos preocupantes, lo que ha generado alarma entre los habitantes y colectivos de búsqueda.
Estos eventos subrayan la compleja situación que enfrenta León, donde la búsqueda de personas desaparecidas y el respeto al patrimonio arqueológico deben manejarse con cuidado y profesionalismo. Mientras las autoridades continúan sus investigaciones, la comunidad espera que se aclaren todos los hallazgos para poder rendir homenaje a la historia y a las familias afectadas por la desaparición de seres queridos.