Cuba enfrenta sexto apagón nacional en medio de crisis energética

Cuba vive una nueva emergencia energética tras sufrir el sexto apagón nacional en el último año y medio, según informaron las autoridades del Ministerio de Energía y Minas (Minem). La desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ha dejado a millones de cubanos sin electricidad, profundizando la crisis económica que atraviesa el país.

El Minem anunció a través de sus redes sociales que se están investigando las causas del apagón y activando los protocolos necesarios para el restablecimiento del servicio. Sin embargo, este proceso es lento y complicado, dado que implica iniciar la generación de energía con fuentes de arranque sencillo, como la solar y la hidroeléctrica, para posteriormente interconectar pequeñas áreas hasta llegar a las centrales termoeléctricas, que son el pilar de la generación eléctrica en Cuba.

Esta situación se agrava por la escasez de diésel y fueloil, productos necesarios para el encendido rápido de las centrales, debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Este embargo ha reducido considerablemente el suministro de petróleo a la isla, paralizando su economía y exacerbando el malestar social.

A finales de 2024, Cuba ya se encontraba en una profunda crisis energética, situación que en los últimos tres meses se ha intensificado con el aumento de las sanciones y el corte de envíos de petróleo desde Venezuela, uno de sus principales proveedores. Además, las amenazas de sanciones a otros países que intenten vender combustible al gobierno cubano han dejado a la isla en una posición vulnerable.

El director general de Electricidad del Minem, Lázaro Guerra, explicó recientemente que energizar las centrales termoeléctricas sin estas fuentes de combustible representa un gran desafío. A pesar de los esfuerzos, el país enfrenta dificultades para satisfacer la demanda energética, lo que podría prolongar el apagón por varios días.

El colapso del sistema eléctrico ha dejado a cerca de 10 millones de personas sin acceso a electricidad, afectando la vida cotidiana y la economía de la isla. Este escenario tensa aún más la situación social, ya que los cubanos enfrentan una creciente frustración ante la falta de servicios básicos y la incertidumbre económica.

Las autoridades cubanas continúan trabajando en el restablecimiento del servicio eléctrico, pero la recuperación completa del sistema aún es incierta. Mientras tanto, la población espera con ansiedad noticias sobre la normalización del suministro, en medio de un contexto de dificultades cada vez más acuciantes.