EE.UU. debilita amenaza iraní en el crucial Estrecho de Ormuz

Washington, D.C. — Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han anunciado que lograron debilitar significativamente la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en el estratégico Estrecho de Ormuz, tras un ataque a un arsenal subterráneo en la costa iraní esta semana.

El líder del Comando Central estadounidense, Brad Cooper, declaró en un video publicado en redes sociales que la instalación destruida se utilizaba para almacenar misiles de crucero antibuque y otros equipos peligrosos para la navegación internacional. El ataque, llevado a cabo a principios de la semana, empleó varias bombas de 5000 libras, según Cooper.

“El régimen iraní utilizaba esta instalación subterránea reforzada para almacenar discretamente misiles de crucero antibuque, lanzaderas de misiles móviles y otros equipos que representaban un grave riesgo para la navegación internacional”, explicó el militar.

Importancia del Estrecho de Ormuz

El Estrecho de Ormuz es un paso marítimo de gran relevancia para el comercio mundial de petróleo, conectando el Golfo Pérsico con el océano Índico. A través de esta vía transitan millones de barriles de crudo diariamente, fundamental para la estabilidad económica global. Cualquier conflicto en esta región puede tener repercusiones inmediatas en los precios del petróleo.

Tensiones regionales

Este anuncio se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel. Apenas unos días antes, Irán denunció un ataque contra su instalación nuclear en Natanz, aunque se descartó una fuga radiactiva según la Organización de Energía Atómica de Irán. Este ataque fue señalado como una violación de las normas internacionales, con Washington y Tel Aviv como principales sospechosos.

Por otro lado, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, proclamó la derrota de los “enemigos sionistas” en un discurso dirigido a la nación, en el que elogió la resistencia del pueblo iraní frente a las campañas militares extranjeras.

La situación en el Estrecho de Ormuz sigue siendo de alta tensión, mientras las potencias mundiales observan de cerca los desarrollos en la región.