EE.UU. reafirma permanencia de aranceles en renegociación del T-MEC

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, ha comunicado a líderes empresariales en México que los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump permanecerán vigentes, incluso con la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta revelación fue hecha durante reuniones privadas en la Ciudad de México, según fuentes del sector citadas por Reuters.

Durante los encuentros, Greer señaló que la postura del gobierno estadounidense es clara: “los aranceles han llegado para quedarse”. Este anuncio representa un desafío significativo para la relación comercial en América del Norte, especialmente para sectores como el automotriz y siderúrgico, que habían disfrutado de más de tres décadas de comercio libre de tarifas.

Impacto en la economía mexicana

El mensaje de Greer subraya un cambio crucial en la política comercial de Estados Unidos, que podría afectar gravemente a las exportaciones mexicanas, de las cuales más del 50% dependen del mercado estadounidense. Las industrias automotriz y siderúrgica, en particular, se verán obligadas a ajustar sus estrategias para adaptarse a un entorno más restrictivo.

En una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, Greer enfatizó que la eliminación de los aranceles no es una opción, afirmando que al presidente Trump le gusta esta medida y que es improbable que se vuelva a un escenario sin aranceles.

Reacciones y negociaciones en curso

Las reuniones se llevaron a cabo en un clima de tensión, con un supuesto “regaño” de Greer hacia Ebrard captado por las cámaras al salir de un encuentro en el Palacio Nacional. Sin embargo, no existe una versión oficial que confirme esta interpretación. Tanto las autoridades mexicanas como estadounidenses han declarado que el diálogo sigue abierto y que se continúa trabajando en las negociaciones.

El gobierno mexicano, liderado por Sheinbaum, ha intentado abordar varios temas en las conversaciones, incluyendo las reglas de origen del sector automotriz, la reducción de aranceles al acero, aluminio y vehículos, y las restricciones sanitarias impuestas al ganado mexicano. A pesar de estos esfuerzos, la postura firme de Estados Unidos deja en claro que cualquier cambio será difícil de alcanzar.

Con la fecha límite del primero de julio para la revisión sexenal del T-MEC acercándose, las discusiones entre ambos países continuarán siendo cruciales para definir el futuro del comercio en la región. Los empresarios mexicanos deberán prepararse para enfrentar un panorama más complejo y redefinir sus estrategias para seguir compitiendo en el mercado internacional.