El G7 y la AIE discuten liberar reservas de petróleo para frenar precios

En medio de una creciente crisis energética provocada por las tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico, los ministros de Finanzas del G7 han reafirmado su disposición para tomar medidas necesarias que estabilicen el mercado del petróleo. Durante una reunión de emergencia, destacaron la importancia de abordar el aumento significativo en el precio del crudo, aunque evitaron un compromiso concreto sobre la liberación inmediata de reservas estratégicas.

El petróleo Brent, referencia mundial, ha visto un incremento del 40% desde el inicio de conflictos en la región, superando los 100 dólares por barril, un nivel no visto en cuatro años. Con el crudo del Golfo amenazado por las tensiones con Irán, el precio sigue siendo volátil.

La Agencia Internacional de Energía (AIE), con más de 30 miembros de economías avanzadas de América del Norte, Europa y Asia, también convocará una reunión extraordinaria para evaluar la liberación de reservas de petróleo. Según informó Fatih Birol, director de la AIE, los miembros analizarán la seguridad del suministro actual y las condiciones del mercado antes de tomar una decisión.

Por otro lado, la ministra de Energía de Francia, Maud Bregeon, cuyo país preside el G7, ha enfatizado la responsabilidad de las grandes economías de reducir los precios en las gasolineras. Bregeon señaló que propondrán la liberación de reservas estratégicas como medida para mitigar la crisis de precios en el marco de la reunión del G7.

A pesar de estos esfuerzos, expertos advierten que liberar cientos de millones de barriles de las reservas de emergencia podría no ser suficiente para calmar la volatilidad del mercado si los conflictos en el Golfo continúan. El Estrecho de Ormuz, un punto crítico para el transporte de petróleo, ha visto una reducción significativa en el flujo de crudo y productos refinados, afectando hasta 20 millones de barriles diarios.

La situación sigue siendo delicada, y mientras las conversaciones continúan, los precios del petróleo han mostrado cierta reacción, cayendo brevemente desde un máximo de 119 dólares por barril a menos de 90 dólares tras reportes de potenciales liberaciones estratégicas por parte del G7.