España cierra su espacio aéreo a aviones militares de EE. UU.
España ha decidido cerrar su espacio aéreo a los vuelos militares de Estados Unidos involucrados en la operación contra Irán, una medida que responde a su postura en contra del conflicto bélico en Oriente Medio, el cual se ha extendido por más de un mes. Esta prohibición también se extiende al uso de las bases aéreas de Rota y Morón, según confirmó el Ministerio de Defensa español.
Una posición clara desde el inicio
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha declarado que desde el comienzo de la operación, el gobierno español comunicó de manera clara a Estados Unidos que no permitiría el uso de su espacio aéreo ni de sus bases para fines militares relacionados con el conflicto en Irán. Robles enfatizó que España considera la intervención militar como “ilegal e injusta”, alineándose con los principios del derecho internacional.
Apoyo internacional a la postura de España
Inicialmente, España parecía estar sola en su posición dentro del contexto europeo, pero en las últimas semanas otros países han seguido su ejemplo. Italia, por ejemplo, también ha prohibido el uso de la base siciliana de Sigonella para vuelos militares estadounidenses, declarando que no será “cómplice” de una acción fuera del marco legal internacional.
Reacción de Estados Unidos
Por su parte, la Casa Blanca ha respondido que no necesita apoyo de España para su operación militar, asegurando que las Fuerzas Armadas estadounidenses están cumpliendo sus objetivos en la Operación Furia Épica. Un funcionario estadounidense afirmó que la decisión de España no altera significativamente sus planes operativos.
Impacto en la relación bilateral
La decisión de España podría tener implicaciones en las relaciones bilaterales con Estados Unidos, dado que las bases de Rota y Morón son instalaciones de uso conjunto. Sin embargo, ambos gobiernos parecen dispuestos a manejar esta situación sin escalar el conflicto diplomático.
Finalmente, Enaire, el gestor de navegación aérea español, aclaró que esta medida no afecta a los vuelos comerciales, asegurando la continuidad del tráfico aéreo civil.