España pide a la UE romper acuerdo con Israel por derechos humanos
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció que este martes propondrá a la Unión Europea la ruptura del acuerdo de asociación con Israel debido a las presuntas violaciones de derechos humanos por parte del gobierno de Benjamin Netanyahu. Sánchez hizo este anuncio durante un mitin en Andalucía, destacando que un gobierno que viola el derecho internacional no debería ser considerado socio de la UE.
Sánchez enfatizó su postura afirmando: “Es así de simple, así de sencillo”, argumentando que las acciones del gobierno israelí en sus campañas bélicas son contrarias a los principios y valores fundamentales de la Unión Europea.
El anuncio ha causado reacciones inmediatas. El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, respondió a las declaraciones de Sánchez calificándolas de “hipócritas” y acusó al gobierno español de antisemitismo. Saar expresó su desacuerdo en la plataforma social X, destacando que Israel no aceptará tal lectura de la situación.
Esta petición de España no es nueva; hace dos años, el gobierno de Sánchez ya había expresado preocupaciones similares respecto a la política de Israel. A pesar de que se refirió a Israel como “un pueblo amigo”, Sánchez dejó claro que no puede apoyar acciones que, según él, resultan en sufrimiento y destrucción.
Sin embargo, las posibilidades de que esta propuesta prospere son limitadas. La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, confirmó que no existe la mayoría cualificada necesaria entre los veintisiete Estados miembro para suspender el acuerdo. Este hecho representa un obstáculo significativo para las aspiraciones de países como España, Irlanda y Eslovenia, que han abogado por una revisión de las relaciones con Israel debido a la situación en Gaza, Cisjordania y el Líbano.
Kallas explicó que cualquier ruptura completa del acuerdo requeriría unanimidad entre todos los miembros del bloque, lo que actualmente parece poco probable.
Este desarrollo se produce en un contexto de tensiones crecientes en Oriente Medio y un esfuerzo diplomático por parte de algunos países europeos para ajustar sus políticas hacia Israel. La reunión de ministros de Exteriores de la UE en Bruselas será crucial para determinar el camino a seguir en este delicado asunto.