Europa rechaza involucrarse en conflicto de Ormuz propuesto por Trump

Bruselas, 16 de marzo de 2026 — En una clara muestra de desacuerdo, los aliados europeos de Estados Unidos han decidido no participar en el conflicto del Estrecho de Ormuz, a pesar de las presiones del presidente Donald Trump. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, declaró que “esta no es la guerra de Europa”, tras una reunión con los cancilleres de los 27 países de la Unión Europea.

El conflicto en el Estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito del petróleo mundial, comenzó el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán. En respuesta, Irán ha bombardeado instalaciones en países vecinos, exacerbando las tensiones en la región. Esta situación ha llevado a un incremento en los precios del crudo, afectando a la economía global.

Trump ha criticado la falta de apoyo de sus aliados, argumentando que Estados Unidos ha protegido a muchos de ellos durante años. A pesar de sus esfuerzos, la OTAN ha rechazado la propuesta de intervención en Ormuz. Stefan Kornelius, portavoz del gobierno alemán, afirmó que “la OTAN es una alianza para la defensa del territorio de sus miembros” y, por lo tanto, no corresponde su despliegue en este conflicto.

La Unión Europea ha mantenido una postura diferente, favoreciendo la diplomacia sobre la acción militar para resolver las tensiones con Irán. En un mensaje reciente, Trump expresó que esperaba que países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido enviaran buques para asegurar el paso por Ormuz, pero la UE ha decidido no ampliar su misión naval Aspides en la zona.

Mientras tanto, la situación en el Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico en la geopolítica internacional, con implicaciones directas sobre la economía mundial. La negativa de Europa a participar refleja una divergencia en las prioridades de política exterior entre ambos lados del Atlántico.