Fallece a los 90 años Pedro Friedeberg, ícono del surrealismo mexicano
El destacado artista visual Pedro Friedeberg, una figura central del surrealismo mexicano, falleció a los 90 años en su residencia de San Miguel de Allende, Guanajuato. La noticia fue confirmada por sus familiares a través de un comunicado en redes sociales, donde expresaron su profundo pesar por el deceso del Maestro.
Nacido en Florencia, Italia, en 1936, Friedeberg llegó a México a la temprana edad de tres años, huyendo de la Segunda Guerra Mundial. A lo largo de su carrera, se convirtió en un referente en el ámbito del arte surrealista, destacándose por sus esculturas y pinturas que combinaban el barroco con elementos geométricos y coloridos.
La familia comunicó que «Pedro murió rodeado de su familia, con mucho amor y en paz», solicitando respeto y privacidad en estos momentos de duelo. No se dieron a conocer las causas exactas de su fallecimiento.
Entre sus obras más emblemáticas se encuentra la Mano-Silla, creada en 1962 y presentada inicialmente en París. Esta pieza, que le otorgó reconocimiento internacional, es una fusión de funcionalidad y arte, y ha sido coleccionada por personalidades como el músico Lenny Kravitz. La Mano-Silla es una manifestación de su estilo único que mezcla lo lúdico, lo irónico y lo fantástico.
Friedeberg fue un artista completo, cuyo trabajo siempre incluyó una obsesión por la geometría infinita y una paleta de colores vibrantes. Su carácter irreverente y su enfoque innovador lo hicieron destacar no solo en el arte visual, sino también como diseñador y arquitecto. Ilustró portadas para las reediciones de libros de José Agustín, publicadas por Penguin Random House, mostrando su versatilidad y talento polifacético.
El legado de Pedro Friedeberg es inmenso, y su contribución a la cultura y el arte mexicano es incuestionable. Su obra continuará inspirando a futuras generaciones de artistas y amantes del arte, consolidando su lugar en la historia como uno de los grandes maestros del surrealismo.