FMI advierte sobre impacto económico de guerra en Irán

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anunciado que revisará a la baja sus previsiones de crecimiento económico global debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, informó que el conflicto ha generado perturbaciones significativas en las cadenas de suministro y en la infraestructura energética, especialmente por el cierre parcial del estratégico Estrecho de Ormuz.

En una entrevista concedida a Bloomberg, Georgieva destacó que, aunque el FMI estaba en vías de mejorar sus pronósticos de crecimiento para 2026, el impacto de la guerra ha forzado al organismo a ajustar sus expectativas. Este conflicto también está agravando la inseguridad alimentaria mundial, con un estimado de 45 millones de personas en riesgo debido al aumento en los costos de los fertilizantes resultante del alza en los precios del petróleo.

Impacto Económico y Social

El FMI publicará su Informe de Perspectiva Económica Global el próximo 14 de abril durante sus reuniones de primavera en Washington. Georgieva ha sido clara al señalar que incluso en el mejor de los escenarios posibles, el crecimiento global se verá afectado. La incertidumbre en torno al conflicto y la posibilidad de una extensión de las hostilidades han llevado al FMI a considerar diferentes escenarios, desde una rápida normalización hasta un conflicto prolongado.

El cierre parcial del Estrecho de Ormuz, un paso crítico para el transporte de energía, ha sacudido los mercados globales, aumentando la volatilidad. En Argentina, por ejemplo, el mercado financiero ha experimentado fluctuaciones debido a la frágil tregua en Oriente Medio, lo que ha influido en los precios del petróleo y en el riesgo país.

Preocupaciones Globales

La situación actual remarca las vulnerabilidades de la economía global ante conflictos geopolíticos, tal y como lo evidenció la pandemia de Covid-19. Georgieva subrayó que no habrá un retorno fácil a la normalidad económica anterior, y destacó la necesidad de prepararse para un entorno económico más desafiante. La comunidad internacional observa de cerca los desarrollos en Oriente Medio y sus repercusiones económicas, mientras los organismos internacionales como el FMI trabajan para mitigar los impactos negativos y promover la estabilidad económica global.