Gobierno asegura estabilidad en el precio de la tortilla

Ciudad de México. Ante los rumores sobre un posible aumento en el precio de la tortilla, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) han desmentido categóricamente tales especulaciones. Ambas dependencias aseguran que no se ha registrado un incremento en el costo del maíz en grano ni de la harina de maíz que pudiera justificar un alza en el precio de este producto esencial para la dieta de las familias mexicanas.

En un comunicado conjunto, las autoridades hicieron un llamado enérgico a evitar incrementos injustificados en el precio de la tortilla, dado que cualquier ajuste sin sustento impactaría directamente el poder adquisitivo de millones de mexicanos. Según estudios, el 94% de la población en México consume tortilla de maíz de manera regular, con un costo promedio de 20 pesos por kilo.

Compromiso del sector industrial

La mayoría de las asociaciones nacionales de la industria de la masa y la tortilla, junto con las principales empresas harineras, participan en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla. Este acuerdo busca mantener la estabilidad de los precios y, conforme a las condiciones del mercado, avanzar gradualmente en su reducción.

La Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) y otras organizaciones del sector han reafirmado su compromiso de no incrementar los precios de manera injustificada, en línea con las políticas gubernamentales para proteger el bienestar económico de las familias.

Rumores de aumento en Puebla

A pesar de las afirmaciones del Gobierno, en estados como Puebla se ha hablado de un posible incremento en el precio de la tortilla. El Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) ha anticipado un ajuste a partir de abril, citando factores económicos específicos. Sin embargo, esta declaración no representa una tendencia nacional, y las autoridades han instado a la población a no dejarse llevar por rumores infundados.

El presidente del CNT, Homero López, explicó que las variaciones pueden deberse a condiciones locales y no necesariamente reflejan una política generalizada.

En conclusión, el Gobierno de México reafirma su compromiso de mantener asequibles los productos básicos y proteger el bienestar de sus ciudadanos, haciendo un llamado a la industria y a la población para trabajar juntos en este esfuerzo.