Incendio en Dos Bocas reaviva debate sobre drenaje en Tabasco
El reciente incendio en la Refinería Olmeca de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, Tabasco, ha puesto nuevamente en el centro del debate los problemas de drenaje e inundación que desde su planeación han afectado el proyecto. El siniestro, que lamentablemente dejó un saldo de cinco personas fallecidas, se originó en la parte exterior de la refinería, donde se acumuló agua contaminada con hidrocarburos, según informó Petróleos Mexicanos (Pemex).
Las víctimas, identificadas como Diana Cecilia G., Yuliana L.R., Ezequiel R. y Fernando A., eran trabajadores oriundos de Cunduacán, quienes se encontraban a bordo de un vehículo cercano al punto del incendio. Tras el incidente, los cuerpos de emergencia actuaron con rapidez para controlar las llamas y asegurar la zona.
Investigaciones en curso
La presidenta Claudia Sheinbaum ha confirmado que la Fiscalía General de la República (FGR) llevará a cabo el peritaje correspondiente para esclarecer las causas del incendio. Se ha dado intervención a peritos de la Agencia de Investigación Criminal y a expertos en criminalística, fotografía forense, incendios y explosiones, así como mecánica y eléctrica.
De acuerdo con un comunicado de Pemex, las fuertes lluvias contribuyeron al desborde de aguas aceitosas, lo que provocó un estancamiento y la posterior ignición del líquido en el exterior de la barda perimetral de la instalación. Este contexto técnico ha sido documentado por el diario Reforma, que ha seguido de cerca las condiciones del sitio desde antes de su construcción.
Problemas históricos de drenaje
Los antecedentes de inundaciones en la región de Tabasco, sumado al hecho de que la refinería está construida casi al nivel del mar, han sido factores de riesgo desde el inicio. Un estudio de viabilidad previo a la construcción ya había señalado estos desafíos, que ahora se ven reflejados en los cuestionamientos sobre la infraestructura del proyecto.
La comunidad local y diversos expertos han expresado su preocupación por la seguridad de las instalaciones, especialmente en una zona propensa a condiciones climáticas adversas. Mientras continúan las investigaciones, el debate sobre la viabilidad y seguridad de la Refinería Olmeca sigue latente, con implicaciones no solo para Tabasco, sino para la política energética del país.