La inflación en EE.UU. se dispara por tensiones con Irán
La inflación en Estados Unidos se aceleró en marzo alcanzando un 3.3% interanual, según informó el Buró de Estadísticas Laborales (BLS). Este aumento marca el nivel más alto desde mayo de 2024 y está en línea con las expectativas del mercado, que preveían un alza significativa tras el 2.4% registrado en febrero. El principal impulsor de este incremento ha sido el encarecimiento de la gasolina, resultado directo del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El conflicto en Oriente Medio, particularmente en el estrecho de Ormuz, ha generado una presión significativa sobre los mercados internacionales del petróleo. Este estrecho es un punto estratégico por donde transita aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de crudo. Las tensiones y bloqueos han interrumpido el flujo de tanqueros, lo que ha disparado los precios del petróleo y, consecuentemente, de la gasolina en EE.UU.
La inflación subyacente, que excluye los volátiles índices de energía y alimentos, también mostró un aumento, alcanzando el 2.6%, una décima más que el mes anterior. Este incremento refleja el impacto moderado de los aranceles impuestos por la administración del presidente Donald Trump, así como las incertidumbres derivadas del conflicto geopolítico.
En palabras del politólogo Daniel Zovatto, el aumento de la inflación complica el panorama para la Reserva Federal, que ya enfrentaba señales de desaceleración económica. La institución ahora debe considerar cómo manejar la política monetaria en un contexto de precios al alza, sin frenar el crecimiento económico.
Por otro lado, un reporte de Forbes señala que el mercado petrolero podría enfrentar un déficit de oferta este año, una situación que contrasta con las proyecciones anteriores de un superávit. Analistas consultados prevén que la demanda superará la oferta en un promedio de 750,000 barriles diarios, un cambio drástico que refleja las interrupciones en la producción y el transporte de crudo.
A pesar de la situación tensa, el crudo Brent experimentó su mayor caída semanal en nueve meses, cerrando a 95.20 dólares por barril, una disminución del 13.77% en comparación con la semana anterior. Este descenso se produjo tras el anuncio de un alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, lo cual ofrece una ligera esperanza de estabilización en el corto plazo.
El contexto geopolítico actual subraya la complejidad de los mercados energéticos internacionales y su impacto directo en las economías nacionales. Para México, como país exportador de petróleo, estos desarrollos podrían tener repercusiones significativas en su balanza comercial y en el precio de los combustibles.