Mario Delgado enciende el Fuego Nuevo en Teotihuacán para Santo Domingo 2026
El pasado sábado 11 de abril, Mario Delgado, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), encabezó la ceremonia del Encendido del Fuego Nuevo en la emblemática Zona Arqueológica de Teotihuacán, Estado de México. Este acto marca el inicio simbólico de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe que se celebrarán en Santo Domingo, República Dominicana, del 24 de julio al 8 de agosto de 2026.
La ceremonia, realizada ante las majestuosas pirámides del Sol y la Luna, se llevó a cabo con la presencia de la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, y una delegación mexicana de atletas que participará en este evento deportivo internacional. La ocasión fue enriquecida con la presencia de Gabriel Mercedes, taekwondista y medallista olímpico de Santo Domingo, quien recibió la antorcha del fuego olímpico para iniciar su recorrido hacia la República Dominicana.
En su discurso, Mario Delgado destacó la importancia del deporte como un eje central de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, subrayando que este tipo de eventos promueven el equilibrio, la identidad y la unión de los pueblos, especialmente en el marco de la conmemoración del centenario de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Por su parte, Delfina Gómez enfatizó la relevancia del esfuerzo colectivo detrás de cada atleta, resaltando el papel fundamental de los entrenadores y el apoyo incondicional de las familias de los deportistas. La ceremonia fue un despliegue vibrante de cultura y tradición, donde las danzas prehispánicas, el aroma del copal y los sonidos de tambores y caracoles fusionaron el legado cultural mexicano con el deporte.
Este evento no solo celebra el inicio de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, sino que también busca fortalecer los lazos de unidad entre las naciones participantes, destacando el rico patrimonio cultural de México. Las 37 banderas de los países participantes desfilaron frente a la pirámide de La Luna, simbolizando la paz y la cooperación entre las naciones de la región.
Con esta ceremonia, México reafirma su compromiso con el deporte y la cultura como herramientas esenciales para el desarrollo social y la cohesión entre los pueblos de América Latina y el Caribe.