México asegura estabilidad económica pese a alza del petróleo

Impacto de la guerra en Irán en la economía mexicana

El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, afirmó durante la Convención Bancaria en Cancún que el alza en el precio del petróleo, provocado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, no tendrá un impacto negativo significativo en las finanzas públicas de México. A pesar de que el precio del crudo ha superado los 100 dólares por barril, el gobierno ha implementado medidas para mitigar los efectos de esta situación.

Subsidios a los combustibles

Para contener el aumento en los precios de los combustibles, el gobierno federal ha reactivado subsidios. A través del Diario Oficial de la Federación, se anunció un estímulo fiscal que permite mantener el precio de la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro, aplicando un subsidio del 24.08% a la Magna y del 7.47% a la Premium. El diésel también recibe un apoyo significativo con un estímulo del 61.80%.

Compensación por exportaciones de crudo

Amador Zamora explicó que la disminución en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se verá compensada por el aumento en los ingresos derivados de las exportaciones de crudo. La inclusión de Petróleos Mexicanos (Pemex) en las cuentas públicas ha sido clave para estabilizar el balance fiscal, permitiendo absorber el impacto de la subida de precios internacionales.

Contexto internacional

El conflicto en Irán ha generado incertidumbre en los mercados globales. Si bien algunos analistas proyectan que el precio del petróleo podría alcanzar hasta 150 dólares por barril en caso de una escalada del conflicto, otros sugieren que un cese al fuego podría reducirlo a 60-70 dólares. A nivel internacional, el dólar se ha fortalecido, reflejando la tensión del mercado ante la situación geopolítica.

A pesar de este entorno volátil, la política económica de México busca garantizar estabilidad y minimizar el impacto en el consumidor final, asegurando que el país pueda resistir las fluctuaciones en los mercados energéticos sin comprometer sus finanzas públicas.